30 de Noviembre
de 2022
Actualidad.

Con el apoyo de la UTA al reclamo de los trabajadores, comenzó el paro en la línea 60

04. 07. 2022

Exigen la reincorporación de empleados despedidos por motivos «discriminatorios». El gremio ya realizó la denuncia ante Trabajo.

El anunciado paro por tiempo indeterminado de la línea 60 de colectivos comenzó este lunes tal como estaba programado, con el corte realizado por los trabajadores en la autopista Panamericana, a la altura del km 42 en Ingeniero Maschwitz, donde se encuentra la terminal norte de la empresa Monsa.

Además, los trabajadores recibieron el apoyo de la Unión Tranviarios Automotor (UTA). Desde el gremio que conduce Roberto Fernández afirmaron que la firma integrante del Grupo Dota separó de sus cargos a delegados y candidatos gremiales.

También explicaron que la empresa no quiere reincorporar a un delegado que fue democráticamente electo por los trabajadores. Y confirmaron que el sindicato ya realizó las denuncias ante el Ministerio de Trabajo.

La manifestación de este lunes comenzó minutos antes de la 9 de la mañana sobre la colectora, y 10 minutos después ya se habían trasladado hasta el medio de la autopista.

De esa manera, y en momentos donde hay un fluido tránsito, se bloqueó de manera completa la circulación de vehículos que se dirigían hacia la Ciudad de Buenos Aires.

La explicación de los delegados de la línea 60

En cuanto las unidades de la línea 60, desde la madrugada permanecen inmóviles en las terminales y los conductores se niegan a salir, ante el inicio de la medida de fuerza que había sido anunciada por el gremio a fines de junio y que provocó la interrupción del servicio que, por el momento, no tiene fecha de reinicio.

«Durante los últimos meses del corriente año el Grupo DOTA, que opera la línea 60, provocó numerosos despidos de carácter discriminatorios, entre ellos el de candidatos y delegados electos», indicó el cuerpo de delegados en un comunicado.

Desde la madrugada las unidades de la línea 60 permanecen inmóviles en las terminales.

Los representantes sindicales consideraron «este ataque de la patronal como parte del ajuste que intentan aplicar las grandes empresas a sus trabajadores, avanzando sobre sus derechos y condiciones de trabajo, buscando flexibilizar para mejorar sus ganancias, todo esto en el marco de la disputa por subsidios con el Gobierno».

En ese sentido hay que señalar que las empresas de transporte del interior del país vienen reclamando un aumento de los aportes del Estado para el sector. Puntualmente, piden un presupuesto cercano a las 60.000 millones de pesos, mientras que el Poder Ejecutivo asignó una partida de $38.000 millones en el presente ejercicio.

Hace algunas semanas el proyecto de ley impulsado por la oposición, que busca declarar la emergencia en el sector y aumentar los subsidios en, al menos, 59.500 millones de pesos, obtuvo dictamen en la Cámara de Diputados, por lo que podría ser tratado en los próximos días.

El eje de la discusión es la disconformidad de las provincias por la concentración de recursos en el AMBA, donde según los datos expuestos por los legisladores, se concentra el 83% de los fondos destinados a subsidiar el boleto que pagan los pasajeros. En consecuencia, la tarifa es más costosa en el interior del país.

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Por su parte, hace tan solo unas semanas la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP), que nuclea a varias empresas de colectivos que circulan fuera de Buenos Aires y sus alrededores, denunció que el Estado nacional les adeudaba «millones de pesos del Fondo Compensador».

El organismo había advertido, a través de un comunicado difundido a mediados del mes pasado, que «el sector no podrá hacer frente a los compromisos y gastos necesarios para la continuidad de los servicios, por imposibilidad de afrontar los gastos operativos y salariales, que representan el 85% de los costos».

Ante eso, los delegados de la línea 60 rechazaron «ser la variable de ajuste» en medio de estos conflictos y los trabajadores votaron «comenzar un plan de lucha con paro de toda la línea a partir del día 4/7/22 desde la cero hora en todos sus ramales y recorridos», por tiempo indeterminado. Esta medida de fuerza contará también con «posibles movilizaciones y cortes».

Por su parte, y frente a este escenario, los dirigentes de la UTA se expresaron en la misma línea de preocupación en relación al esquema de reparto de los fondos, aunque por el momento negaron que los servicios del interior se vayan a sumar al paro.

El testimonio de uno de los despedidos

En cuanto a los trabajadores despedidos, uno de ellos, el delegado Carlos Zaragoza, manifestó la semana pasada que la empresa de transporte resolvió desvincular a «todos los posibles candidatos a delegados».

Además, aseguró que lo que busca Monsa es nombrar a los mismos «a dedo», algo que advirtió que «obvio que no se lo vamos a permitir».

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En total son ocho los trabajadores despedidos, ante lo cual se decidió comenzar con el paro y, esta mañana, cortar la Panamericana. Además, no se descarta que se realice otro corte en el Puente Pueyrredón.

La medida de fuerza se estima que afecta a más de 80 mil usuarios que diariamente utilizan este esencial servicio que recorre el AMBA.

Para que la línea 60 vuelva a funcionar, de acuerdo a lo explicado por Zaragoza, la empresa tiene que dar «marcha atrás» y volver a vincular a los despedidos. Además, pidió «que nos deje tranquilos y que me reconozca como delegado», ya que, según aseveró, «más de 800 trabajadores votaron a nuestra lista y salimos ganadores».

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