sábado 31 de octubre de 2020
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Trabajadores de Dánica denuncian nuevos despidos y alertan de intentos de flexibilizar condiciones laborales

En la planta ubicada en la localidad bonaerense de Llavallol se produjeron dos nuevos despidos, en el marco de un conflicto interminable por el intento de cambiar el convenio laboral, que los empleados afirman será “una rebaja de salarios encubierta”. En abril, la firma recibió una multa millonaria por violar el decreto “anti despidos”. En estos momentos, la planta está inactiva, y los empelados piden poder volver a la actividad normal.

Diego Lanese / Especial para Gestión Sindical

Desde el 2019, la relación de los trabajadores de la planta Dánica de Llavallol, en el sur del conurbano bonaerense, con los dueños de la firma genera conflictos constantes, en medio de los intentos de cambiar las condiciones laborales en el lugar. Desde hace un tiempo, el grupo Beltrán quiere sacar a sus empleados del convenio aceitero, que tiene uno de los salarios iniciales más altos de la industria del país. Este cambio, resaltan los delegados, significa una reducción salarial, por lo cual vienen rechazando la posibilidad. Esta semana, volvieron a denunciar una nueva ofensiva para dar este paso, incluyendo dos nuevos despidos, pese al decreto que prohíbe hacerlo.

Por esto, los trabajadores se mostraron en alerta, y no descartaron medidas de fuerza si la firma sigue con su “política de hostilidad”. En la actualidad, la empresa productora de alimentos tiene unos 120 empleados, pero no está trabajando por la crisis. Pese a esto, los empleados mantienen las máquinas en condiciones de operar, y realizan un mantenimiento diario.

El nuevo conflicto en la planta de Dánica comenzó con el nuevo despido de los trabajadores del lugar, que ya habían sido cesanteados en abril y que ahora volvieron a despedirlos. Se trata de Lucas Suárez y Hugo Fiorini, quienes son parte de la resistencia al cambio de convenio que quiere realizar la empresa. Desde hace un tiempo la idea de los dueños de la firma es sacar a sus empleados del convenio aceitero, lo que es resistido. En este clima, se produjeron los nuevos despidos. “Sin nos cambian de convenio vamos a ganar uno 30 o un 40 por ciento menos, seguro”, le dijo a Gestión Sindical uno de los empleados, que prefirió el anonimato para evitar represalias.

La cuenta sale del básico de 70 mil pesos que tienen el Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria Aceitera (SOEIA), y que pasará a ser de 40 mil pesos si se cumple el deseo de la empresa. Además, en los últimos dos años Dánica dejó de pagar los aumentos dados en paritaria, lo que ya es una baja salarial de hecho.

“Fuimos despedidos por segunda vez en menos de tres meses, nuevamente de manera injusta, sin ningún motivo que justifique nuestros despidos y haciendo caso omiso tanto del decreto presidencial como de la ‘paz social’ firmada con el sindicato unas semanas antes, solo podemos decir que a la empresa les molestamos, por el simple hecho de reclamar por nuestros derechos y el todos ustedes”, expresaron los despedidos mediante una carta abierta. en una carta pública. En el texto, además, remarcaron las intenciones de modificar las categorías laborales, “quitar adicionales y violar la prohibición de despedir en pandemia tras la invención de falsos causales y presionar en forma individual a las y los trabajadores para que sometan al despojo de su convenio y, en consecuencia, sus derechos”.

Los conflictos en Dánica se acumulan desde el 2019, cuando el grupo Beltrán se hizo carga de la firma. En abril de este año, al inicio de la pandemia, el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires dictó la obligatoria de conciliación y retrotraer el estado de situación en la planta al día anterior al inicio del conflicto colectivo, reincorporando a los despedidos a sus tareas normales y habituales.

Además, hubo una intimación a la empresa a “abstenerse de adoptar cualquier medida que pudiere implicar una modificación directa o indirecta de las condiciones laborales y salariales en el establecimiento”. La medida se dio luego que la empresa cesanteara a cinco trabajadores, en su pelea por flexibilizar las condiciones laborales.

Los empleados destacaron el apoyo del gremio aceitero, aunque en la planta algunos empleados cuestionan la poca acción que tiene la comisión interna, en especial ante los despidos. “Las autoridades competentes deben arbitrar por los medios necesarios el cese del accionar ilegal de la patronal, garantizar la reincorporación de los trabajadores despedidos, la plena vigencia de los derechos laborales y el resguardo de la integridad psicofísica y la vida de las trabajadoras y trabajadores”, alertaron desde la seccional Capital Federal y gran Buenos Aires del SOEIA.

Ante esta nueva situación, los empleados estaban reclamando por que el Ministerio de Trabajo bonaerense vuelve a intervenir, lo mismo que la comuna de Lomas de Zamora, donde está ubicada la empresa. En agosto se firmó un pacto en el marco de la conciliación obligatoria, que hoy los nuevos despidos no hacen más que profundizar el conflicto.

“Esto que hace la empresa no es nuevo, cada uno de ustedes recuerdan los 63 despidos, las rebajas salariales que sufrimos este último año y medio, y los “retiros voluntarios” que no son otra cosa que despidos encubiertos, algo que la empresa hizo desde el principio acá en Llavallol”, remarcaron los empleados.

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