SanCor: un grupo de acreedores reclama que reactiven las fábricas en vez de rematarlas
SanCor: un grupo de acreedores reclama que reactiven las fábricas en vez de rematarlas.
Presentaron una pedido de cautelar que detenga la licitación de las plantas industriales y las marcas de SanCor.
Un grupo de acreedores de SanCor que integran trabajadores de la quebrada cooperativa lechera, acreedores comerciales, productores tamberos y asociados de SanCor Cooperativas Unidas Limitadas presentó un pedido en la Justicia para frenar el remate de las plantas industriales y el portafolio de marcas de la firma.
La presentación ante la Justicia de la ciudad de Rafaela reclama una cautelar de prohibición de innovar busca suspender el llamado a licitación forzada de las seis fábricas de SanCor y las marcas pertenecientes a la compañía, y fue realizada dentro del proceso judicial que atraviesa la empresa tras el concurso preventivo de acreedores y la declaración de quiebra.
Piden que SanCor siga funcionando
SanCor se encuentra actualmente inactiva, tras haber llegado a esta instancia judicial después de un prolongado deterioro financiero que afectó su capacidad productiva, su nivel de actividad y su relación con proveedores y trabajadores.

La cooperativa acumuló una deuda cercana a los US$ 120 millones, con un pasivo compuesto por obligaciones, salariales, laborales, comerciales e impositivas y compromisos con integrantes de la cadena productiva.
Ahora, el proceso judicial busca vender activos para atender los reclamos de los acreedores, pero un sector reclama que se analice una alternativa que permita mantener la empresa funcionando y sostiene que el remte de activos puede terminar destruyendo valor y afectando la estructura productiva regional.
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En un comunicado, el grupoo autodenominado Consorcio de Acreedores anunció el inicio de una serie de medidas legales e institucionales para frenar el proceso, con este recurso directo ante la Sala II de la Cámara de Apelaciones de Rafaela.
El grupo cuestiona que un juez de primera instancia haya descartado el tratamiento del plan alternativo de continuidad empresarial en la misma jornada en que se dictó la quiebra.
Según denunciaron, el juez Marcelo Gelcich rechazó esa posibilidad porque quedó registrada en el sistema informático apenas 14 minutos después de que se cerró el plazo de tratamiento de alternativas. Para estos acreedores, ese episodio impidió discutir una salida distinta a la liquidación.
Contactos con Pullaro
Otro de los puntos incluidos en la presentación es el pedido de una investigación penal sobre los incendios que afectaron el núcleo operativo de la planta de Sunchales.
El Consorcio solicitó una investigación profunda y sostuvo que hay hipótesis firmes según las cuales los incendios podrían haber tenido un origen intencional.
En ese sentido, planteó que una eventual maniobra de ese tipo podría haber generado una pérdida de valor de los activos y perjudicado directamente a los acreedores.
La estrategia del Consorcio de Acreedores también tiene en cuenta una salida política e incluyó un pedido de audiencia con el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro.
El objetivo, según explicaron, es coordinar acciones del Estado provincial para defender las fuentes de trabajo y preservar la estructura productiva vinculada a SanCor.
Los intersados en comprar
Otro punto importante que despierta inquietud es si aparecerá un comprador dispuesto a tomar la operación completa, o si finalmente los activos serán repartidos entre distintos adquirentes.
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La situación despertó el interés dentro del negocio lácteo, y entre los nombres que aparecen analizando la compra figuran el grupo Savencia (dueña de la marca Milkaut), Adecoagro (fabricante de Las Tres Niñas), Punta del Agua, Elcor (de la marca Tonadita), la fábrica de quesos santafesina La Tarantela, y el empresario de medios rosarino Gustavo Scaglione, dueño de Telefe.
También se mencionó que existirían inversores interesados en una propuesta integral que permita recuperar la operación.
El atractivo está en una marca histórica, capacidad industrial instalada y una red de productores, aunque el desafío pasaría por recuperar una compañía con una estructura financiera deteriorada.




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