lunes 12 de abril de 2021

Pese al protocolo aprobado, los gremios ven difícil la vuelta a las clases presenciales en todo el país

En los distintos niveles, la dirigencia analizó el manual de procedimientos presentado por el Ministerio de Educación nacional, que deberá ser adaptado a cada provincia. En las universidades, CONADU valoró la iniciativa, aunque aclaró que ve difícil que en la zona metropolitana se vuela a las aulas este año SUTEBA por su parte quiere que cada distrito adapte las recomendaciones a su realidad.

Diego Lanese / Especial de Gestión Sindical

A principios de julio, el Ministerio de Educación de la Nación presentó el protocolo elaborado por especialistas y las carteras educativas de todo el país para comenzar la vuelta a clases presenciales en todos los niveles. Este instrumento fue acordado en base a recomendaciones del Consejo Asesor que encabeza el biólogo Diego Golombek, y entre las principales recomendaciones la obligatoriedad del uso de tapabocas desde los primeros grados, distanciamiento de 1,5 a 2 metros entre alumnos y docentes y el uso de las llamadas “aulas burbuja”, además de una reducción de la jornada horaria, entre otras medidas. Si bien participaron de la discusión, los gremios tomaron con cautela la posibilidad de volver a abrir los colegios, en especial en la zona metropolitana.

En todos los niveles, los docentes tienen dudas sobre si están dadas las condiciones para el trabajo presencial, que en algunas provincias se contempla para el mes de agosto, cuando termine el receso invernal. Además, en el nivel inicial y medio cada jurisdicción deberá adaptar esta guía a sus necesidades, lo que llevará un tiempo de trabajo.

El denominado “protocolo marco y lineamientos federales para el retorno a clases presenciales en la educación obligatoria y en los institutos superiores” incluye una serie de recomendaciones que tienen en cuenta las formas generales para evitar contagios de Covid-19 y funciona como base sobre el cual las provincias podrán trabajar para la reapertura de los establecimientos educativo.

Los expertos, los Ministerio de Educación local y los gremios entre otros actores colaboraron en su elaboración, y fue confirmado por el ministro Nicolás Trotta para la reapertura de los colegios. Pero con el correr de los días, varias voces alertaron sobre las dificultades de su puesta en funcionamiento, e incluso lo rechazaron. La mayoría de estas voces fueron las de los gremios.

“Para nosotros es un buen protocolo, nosotros participamos de su elaboración, al punto que se incluyeron algunas de nuestras propuestas, como el tema de los comedores, varias cuestiones que fueron tomadas en cuenta”, explicó Carlos de Feo, titular de CONADU, el gremio mayoritario en el sector universitario.

En diálogo con Gestión Sindical, el dirigente aclaró que “el protocolo genera un marco regulatorio general, después debe ser aplicado a cada una de las universidades, para nosotros es practicable”. Pese a esto, De Feo sostuvo que “vemos que difícilmente las clases presenciales puedan volver este año, pero es importante tener este plan que sirva para proteger la salud de docentes, no docentes y alumnos”.

Si bien el protocolo regirá para todo el país, se aclaró que la aplicación deberá adaptarse a las cuestiones coyunturales. En el caso de las universidades, dependerá de cada casa de estudios atender las necesidades particulares que haya. “Creo que hasta que haya una vacuna segura y de aplicación masiva esta emergencia va a continuar, por eso este protocolo va a estar vigente incluso el año que viene, con una aplicación estricta”, adelantó De Feo.

Sobre las distintas realidades que se viven en todo el país, el dirigente recalcó que CONADU buscan “que se siga avanzando en la discusión, universidad por universidad, no es lo mismo la situación que se vive en el AMBA como en Catamarca, por ejemplo. Además, hay situaciones de circulación de personas, como en la UBA, donde llegan alumnos de todos los lugares, que deben hacer que se tomen medidas distintas a lo que puede suceder en una universidad pequeña como la de Formosa”, ejemplificó De Feo. Por eso el gremio pide que la discusión se de en el plano local, “atendiendo esas necesidades particulares”.

En tanto, en los niveles inicial y secundario, donde las autoridades de aplicación son distintas, ya que las provincias son las que marcan las regulaciones. En este sentido, Silvia Almazan, secretaria Adjunta de SUTEBA le confirmó a Gestión Sindical que el protocolo nacional “es una referencia, además hay que elaborar un protocolo provincial que luego se irá discutiendo y adaptando en cada distrito”.

El sindicato que lidera Roberto Baradel fue uno de los más críticos respecto a la vuelta a las clases presenciales, más allá de la opinión del protocolo anunciado por el Ministerio de Educación. En este sentido, esta semana se hizo un encuentro virtual de delegados de toda la provincia de Buenos Aires donde se discutió la vuelta a las aulas, la cual fue considerada “apresurada”.

El gremio elaboró un documento donde aclaró que se deben lograr “condiciones imprescindibles sanitarias, pedagógicas, normativas, de la organización institucional y del trabajo docente para el regreso al trabajo presencial en los edificios escolares”. En este sentido, Almazan sostuvo que su idea es “crear un ámbito fundamental para anticipar escenarios, planificar y construir consensos, considerando la normativa y las particularidades de cada escuela”.

Además, SUTEBA remarca que el protocolo no sólo debe incluir la vuelta a clases, sino además aplicarse ahora mismo, en los colegios donde hay entrega de ayuda alimentaria.

Por su parte, los gremios educativos que son parte de la CGT también hablaron de las dificultades de la vuelta a clases presenciales, luego de cuatro meses de pandemia y más de seis de tener las puertas cerradas. “Habrá serias dificultades para que las clases presenciales puedan retomarse en agosto próximo en los distritos en los que no haya coronavirus”, alertó el titular de la Unión Docentes Argentinos (UDA), Sergio Romero.

Romero, quien también es secretario de Políticas Educativas de la CGT, sostuvo que “las dificultades del sistema educativo en el contexto de la pandemia de coronavirus no son nuevas y ya quedó demostrado la histórica ausencia del Estado como principal actor y responsable de la educación”.

Pese a los reparos, en la cartera educativa estiman que en agosto en al menos nueve provincias podrían volver los chicos a las aulas. Se trata de Catamarca, Formosa, San Luis, Santiago del Estero, Tucumán, Corrientes, Misiones, Santa Fe y San Juan. En principio se abrirán las escuelas en las localidades más pequeñas, que incluyen ruralidad.

Allí se deberán aplicar las normas del protocolo nacional. Entre otras cuestiones, el manual, al que tuvo acceso Gestión Sindical, plantea exigir a los establecimientos educativos “una readecuación previa de las instalaciones y de capacitación de todo el personal”. Así, deberán asegurar “acceso a agua potable, jabón, toallas de papel descartables, alcohol en gel o líquido al 70°, en todas las instalaciones”. Sobre las “aulas “burbuja”, el protocolo lo define como el lugar “donde se sientan los alumnos, en forma de cruz, ocho estudiantes, separados por una distancia mínima de 1,5 metros”.

También se propone que las escuelas “diseñen un esquema de grupos aúlicos integrado por niños de similares barrios y que, a su vez, se trabaje sobre el control y detección de vacunación y enfermedades de los alumnos”.

Será obligatorio desde los primeros grados el uso de tapabocas casero que cubra boca, nariz y mentón. No así para jardines de infantes.

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