26 de Junio
de 2022
Fuera de Megáfono.

Los gremios buscan hacer contrapeso con el gabinete empresarial de Macri

13. 12. 2015

Varios sindicatos anticipan problemas con los funcionarios designados por el futuro presidente, provenientes del sector privado. “Es una amenaza”, aseguran algunos dirigentes. Las presiones sindicales terminaron los primeros retrocesos del futuro gobierno, entre ellas la salida de Juan Cruz Ávila y la excepción de Ganancias del medio aguinaldo.

A horas de asumir formalmente sus funciones, el gabinete nacional sigue generando algunas dudas y resquemores, sobre todo por la fuente impronta empresarial que representan. El gobierno de Mauricio Macri tendrá, ante todo, una primera línea de ex CEO’s y dirigentes empresariales, que en muchos casos hacen sus primeras armas en el sector público. Esto puso en alerta a la dirigencia sindical, que de a poco se asume como una especia de “contrapeso” de esta tendencia. Como primera muestra de carácter, varios sindicatos criticaron las designaciones, e incluso lograron los primeros pasos atrás del flamante presidente. Cuál será la postura de las distintas centrales obreras ante el gobierno que asume funciones mañana.

Algunos de los ministros elegidos por Macri fueron vetados por la dirigencia sindical, en especial aquellos que tienen antecedentes en el sector empresarial, donde cultivaron una tensa relación con el movimiento obrero. El caso paradigmático es el de Susana Malcorra, futura canciller del país, que fuera CEO de Telecom durante la crisis del 2001. En ese momento, intentó una rebaja salarial –en consonancia con la que hizo el gobierno nacional a los empleados públicos –y ante la resistencia gremial, despidió 400 empleados. “Cuando Malcorra intentó hacer esto, FOETRA se opuso y ella contestó con 400 telegramas de despidos a mansalva. Se trataba de una nota de carácter individual enviada a cada uno, y si no la firmaban, aceptando esa rebaja salarial iban a recibir telegramas de despidos. A las 48 horas habían firmado 19 trabajadores de 12 mil. Nosotros ganamos el conflicto”, recordó mediante un comunicado Claudio Marín, secretario general adjunto del gremio de telefónicos FOETRA y secretario gremial de CTA de los Trabajadores. Para el dirigente “al animal se lo conoce por la pisada”, y criticó la designación.

De la misma forma, gremios aeronáuticos ponen reparos a la asunción de Isela Costantini, ex CEO de General Motors, al frente de Aerolíneas Argentinas. En primero lugar, la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) recordó que la funcionaria es de nacionalidad brasilera (de padres argentinos, nació en San Pablo), algo que contradice el Código Aeronáutico, que establece que la presidencia del directorio de cualquier sociedad que opere en el país “debe ser ejercida por argentinos”. Además, el temor sindical es que Costantino sea “una emisaria” de Gustavo Lopetegui, ex CEO de LAN a cargo de la coordinación económica del gabinete macrista. “Costantini arribará a Aerolíneas a hacer el trabajo sucio de despedir personal, vía retiros voluntarios”, aseguró el titular de APLA, Pablo Biró.

Estos dos casos son sólo la punta del iceberg. La llegada de Juan José Aranguren, ex presidente de Shell, al Ministerio de Energía, causó rechazo, lo mismo que el nombramiento de un hombre de Teching como Miguel Ángel Punte (ex director de Recursos Humanos de Siderar) como secretario de empleo de la Nación. “Es una amenaza tanto empresario en el gabinete”, remarcó el titular de la CONADU-Histórica Luis Tiscornia. En diálogo con Gestión Sindical, el dirigente analizó los nombramientos de Macri: “Los criterios empresariales, en la educación y en otros ámbitos, son distintos en el sector privado que en el público Por lo general es una característica, los pronunciamiento de las entidades empresarias hablan por si solas, en educación por ejemplo hablan de aranceles restricciones al ingreso. Ministros de esa impronta uno hace que esté preocupado con toda razón”.

El gremio de los profesores universitarios fue el primero en quejarse de la designación del empresario televisivo Juan Cruz Ávida en la secretaria de Política Universitaria, un cargo que finalmente no ocupará ante la polémica generada por la falta de experiencia en la materia. Así, CONADU-Histórica y el resto del sector educativo produjo la primera baja en el gobierno que viene, que no fue la única, aunque los otros retrocesos fueron más consensuados, en especial con el moyanismo. Es que tanto Graciela Ocaña como Jorge Lawson fueron e alguna manera vetados por Hugo Moyano, cuando sonaban para hacerse cargo de las carteras de salud y Trabajo respectivamente.

Las razones de los vetos fueron distintas. En el caso de Ocaña, la mala relación que tuvo Moyano con la actual diputada porteña cuando esta era interventora del PAMI fue el principal obstáculo para su llegada tanto al gobierno nacional como el provincial. En tanto el segundo fue rechazado por su relación con la UIA, la central empresarial argentina. Para compensar esto, se nombró a Ezequiel Sabor, cercano al titular de la CGT Azopardo, como segundo de Jorge Triaca, el elegido para Trabajo.

Además, ante cierta presión sindical, Macri decidió que los salarios menores de 30 mil pesos sus aguinaldos no pagarán Ganancias. Las promesas en la campaña fueron saludadas por los gremios, pero cuando no se confirmó, hubo críticas. “Se sacan las retenciones y se dejan este impuesto”, se quejó Hugo Yasky, titular de la CTA de los Trabajadores. El dirigente comenzó a pedir un “bono puente” para paliar los aumentos salariales, algo que coinciden varios sectores, y que podría ser la próxima pelea entre el nuevo gobierno y el sector sindical, hasta ahora un contrapeso necesario para un gabinete tan ligado al sector empresarial.

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