«Hoy en día, Argentina no tiene un solo buque de ultramar con bandera nacional»
La CATT en Comodoro Rivadavia. "Hoy en día, Argentina no tiene un solo buque de ultramar con bandera nacional".
Juan Carlos Schmid y Mariano Vilar, de la CATT, reclaman leyes que defiendan la tarea de trabajadores y barcos argentinos.
La Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) puso en marcha acciones con el objetivo de reunir voluntades contra el programa económico del Gobierno nacional más allá del círculo sindical y en todo el país y denunció la destrucción «deliberada» de la marina mercante nacional.
Tras el primer paso, con la presencia del secretario general de la organización, Juan Carlos Schmid, y el secretario de Seguridad y Acción Social, Mariano Vilar, en una jornada organizada por industriales en Comodoro Rivadavia, la intención de la CATT es avanzar por esta senda.
Schmid y Vilar fueron a Chubut para participar de las jornadas “Construyendo el Nodo Industrial Patagonia Austral” organizadas por la Asociación de Parques Industriales Argentinos (APIA). En ese ámbito, con un auditorio que tenía a dirigentes sindicales pero también miembros del sector productivo, el académico y políticos, debatieron sobre crisis logística y la ausencia de una flota nacional en la era Javier Milei.
La CATT y la industria
Los representantes de los gremios del transporte coincidieron en que el desarrollo industrial de la región está condicionado por problemas estructurales y decisiones políticas que han dejado al país «de espaldas al mar».
Schmid, secretario general de la Federación Marítima, Portuaria y de la Industria Naval de la República Argentina (Fempinra), destacó el sentido de oportunidad del encuentro en la ciudad chubutense, a la que definió como un ejemplo de las oportunidades desperdiciadas cuando la planificación queda librada exclusivamente a las fuerzas del mercado.
“Solemos pensar a la Argentina como un país primario, pero la industria sigue siendo el principal componente de la producción. El desafío es construir un nuevo perfil industrial acorde a la transformación social en curso, que no puede replicar esquemas del pasado”, indicó el titular de la CATT.

Por su parte, Vilar, líder del Sindicato de Conductores Navales de la República Argentina (Siconara), denunció que la destrucción de la marina mercante y de la industria naval que se viene produciendo en los últimos dos años no es producto del desconocimiento, sino una decisión deliberada.
“La destrucción de la marina mercante y de la industria naval no fue casual ni por desconocimiento, fue una decisión deliberada. Hoy la Argentina no tiene un solo buque de ultramar con bandera nacional, mientras exporta millones de toneladas de producción sin participación propia en el transporte”, advirtió.
“La soberanía también se ejerce con presencia, y son los trabajadores embarcados quienes, navegando nuestros ríos y mares, cumplen un rol clave en el control y la defensa de nuestros recursos”, advirtió.
El impacto de las defiencias logísticas
Uno de los puntos más críticos de la exposición de Vilar fue el impacto de las deficiencias logísticas en las economías regionales de la Patagonia.
El dirigente calificó como «inadmisible» que, contando con autopistas naturales, gran parte del transporte de carga desde Ushuaia hacia Buenos Aires se realice por camión. En este sentido, desmitificó que los altos costos logísticos respondan a los salarios de los trabajadores.
El referente de la CATT instó a avanzar en decisiones políticas concretas y pidió la sanción de leyes de reserva de carga y de fomento a la industria naval que garanticen porcentajes mínimos del mercado de transporte marítimo a buques argentinos.




Hacé tu comentario