Corrientes: crisis y despidos en el sector gastronómico y hotelero, que cayó un 30% en un año
Corrientes: crisis y despidos en el sector gastronómico y hotelero, que cayó un 30% en un año.
La caída del consumo y del turismo interno y extranjero en Corrientes se nota con fuerza en alojamientos, bares y restaurantes.
En los últimos meses, el paisaje urbano del centro de la capital de Corrientes ha mutado de manera drástica, una sucesión de locales vacíos y persianas bajas reemplaza lo que en algún momento supieron ser comercios que movían el turismo local.
Los sectores de hotelería y gastronomía siempre fueron muy dinámicos y generadores de empleo intenso, fundamentalmente en base al ecoturismo y la llegada de visitantes extranjeros y de todas partes de la Argentina, con los Esteros del Iberá como atracción central.
Hoy, esos mismos se encuentran acumulando despidos y cierre de comercios, afectados por la crisis de ingresos de los argentinos y por el dólar planchado que encarece el destino para quienes hacen planes desde el exterior.
Corrientes: habitaciones vacías
La actividad en los bares y restaurantes cayó hasta un 30% interanual y la ocupación hotelera se encuentra por debajo del 30%. Esto es un claro reflejo de la crisis económica que atraviesa la Argentina y que está calando hondo en el sistema productivo del interior.
Ante el desplome del consumo, los locales vacíos son una imagen que cada día se vuelve más cotidiana, resultado de un apriete económico imposible de sostener para los pequeños y medianos empresarios.

Por un lado, la caída estrepitosa del poder adquisitivo ha vaciado los bares y restaurantes, reduciendo la clientela a niveles muy bajos.
Por el otro, el incremento en los costos fijos, especialmente en las tarifas de energía eléctrica y los alquileres comerciales, ha pulverizado cualquier margen de rentabilidad.
Para muchos comerciantes, el costo de mantener las puertas abiertas ha superado con creces los ingresos diarios, lo que deriva inevitablemente en el cese de actividades.
El diagnóstico de la UTHGRA
Desde la Unión de Trabajadores de Hoteles y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA), hay una gran preocupación por la situación actual del sector, sumado a que este proceso ocurre en un contexto de altísima informalidad. Por lo menos, en las últimas semanas, el gremio que lidera Luis Barrionuevo reportó al menos 100 despidos.
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La propietaria de La Alondra, Valeria Rolón, advirtió que la situación actual es “peor que en pandemia” y remarcó que con el precio del dólar “ya no conviene visitar Corrientes como antes” para los extranjeros.
La Alondra es una casa de huéspedes que recientemente fue incorporada a la prestigiosa Guía Michelín, convirtiéndose en el primer hotel del Nordeste Argentino en recibir este reconocimiento internacional.
El sector de servicios suele ser la puerta de entrada de muchos jóvenes al sistema productivo. Es por eso que las pérdidas que se vienen sosteniendo hacen mella en la economía de muchas familias, especialmente en un contexto donde el mercado laboral no ofrece alternativas claras de reinserción.
Un círculo vicioso
El plan de ajuste que implementa el gobierno de Javier Milei golpea con más fuerza en las provincias, donde el consumo interno es el motor principal de la economía local.
El discurso oficial, que celebra el superávit fiscal y la baja de la inflación mayorista, choca de frente con la realidad de las calles de Corrientes, donde el costo del servicio eléctrico se lleva por delante a comercios enteros.
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Es directo el impacto que tiene la crisis en la hotelería sobre el turismo, una de las actividades estratégicas de la provincia. Con menos oferta gastronómica y hoteles que deben reducir su personal o cerrar por falta de demanda, el atractivo de la región se debilita, generando un círculo vicioso de desinversión.
La situación en la capital correntina es apenas una de las caras visible de esta crisis social que se profundiza en los barrios periféricos. Cada despido en el sector se traduce en una caída directa en el consumo de los comercios de cercanía, afectando a otros rubros y debilitando el tejido social de la provincia.




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