26 de Septiembre
de 2022
Actualidad.

Trabajadores informáticos denuncian que la empresa Stefanini le manda patotas para intentar romper la huelga

02. 09. 2015

La medida de fuerza se encuentra su punto más álgido. La situación gremial, que se daba por resuelta, tomó un vuelco de 180º y vuelve a estallar en huelga. Ayer, entre treinta y cuarenta matones a amenazar a los empleados. Las marchas y contramarchas de una colmaron la paciencia de la Unión Informática.

“Luego de una brevísima huelga en julio pasado y sentados ya en la mesa de diálogo, los representantes del sindicato y la empresa se disponían a cerrar un acuerdo mediante la firma del Convenio de Trabajo. Convocados con la promesa de concluir el capítulo del conflicto entre Unión Informática y Stefanini IT, la directora de recursos humanos de la empresa, Cristina Rubi,o cambió abruptamente de parecer. Traicionando la palabra dada en nombre de la firma que representa, declaró que no concretaría ningún acuerdo con la Unión. Ante la mirada atónita del Secretario Adjunto de Unión Informática, Christian García, la gerencia de Stefanini IT, asesorada por el abogado Pablo Fernando Frassia del estudio jurídico Las Heras, Kelly, Eidelstein y Carreras, sentenció a la compañía a una nueva parálisis”, La frase pertenece a un comunicado lanzado en las últimas horas por la Unión informática que hace días mantienen una huelga en la empresa Stefanini IT.

Cuatro días de huelga fueron suficientes para que los empleados afiliados a la Unión Informática en Stefanini IT, forzasen a la empresa a sentarse a negociar con el sindicato. Los trabajadores aseguran que no obstante las promesas de buena voluntad, diálogo y entendimiento de los gerentes locales de la empresa no lo fue a la hora de la firma. Lo que habían sido promesas que debían convertirse en hechos, se convirtió en una absurda maniobra para estirar el momento de mejorar las condiciones laborales de sus empleados.

Otra vez huelga
“Desilusionados los empleados informáticos, indignados sus delegados y los representantes sindicales ante tamaña falta al valor de la palabra y semejante ninguneo de los derechos laborales, no podía suceder otra cosa que una vuelta a la huelga”, continúa el texto.

Y continúa: “Si se suponía que lo peor que tenía para dar Stefanini IT era la mentira y los volantazos de último minuto, la falta de respeto a las autoridades del sindicato no hizo más que endurecer la posición de la organización gremial que representa con una probada legitimidad a los empleados. La denodada labor de los delegados, encabezados por Israel Gaído y Mariano Ibaña, y el vocal del consejo directivo de la Unión a cargo, Mauro García ha venido fortaleciendo la sindicalización interna de la empresa, que ahora se extiende sobre empleados de Stefanini IT en las ciudades de Rosario y Córdoba”.

De esta forma, la misma empresa empujó una segunda etapa de huelga, inciada el día lunes 31 de agosto. Ayer, en su segundo día, la huelga transcurría en normalidad, de manera pacífica y sin incidentes. “No obstante, la empresa decidió embarrar la cancha enviando una patota a intimidar a sus propios empleados. Una práctica tan nefasta como ineficaz”, denuncian desde Unión Informática.

Uno de los abogados del estudio jurídico Las Heras, Kelly, Eidelstein y Carreras, Pablo Fernando Frassia, representante legal de Stefanini IT estuvo al frente de las «negociaciones» con la patota de matones que amenazó a los propios empleados de la firma brasilera en la puerta de la sede ubicada en Lavardén 157 (CABA).

De terror
Según Unión Informática, el martes pasado, una patota con vestimenta de Supermercados se acercó al edificio de la calle Lavardén 157 de la Ciudad de Buenos Aires. Aproximadamente unos treinta hombres para nada identificados con el sector IT, comenzaron a amedrentar a los informáticos que allí se manifestaban. Los matones, ninguno de ellos empleado de la firma Stefanini, se congregaron con el exclusivo fin de que los manifestantes se dispersaran y cesaran de protestar.

“Prueba evidente de que la empresa Stefanini IT es responsable de enviar una patota armada – lo que fue denunciado penalmente en la comisaría local – es que el Sr. Pablo Fernando Frassia, se encontraba en medio de este grupo, al parecer dirigiendo su accionar. En la Unión Informática se estudia denunciarlo ante el propio Colegio de Abogados local por su práctica antiética”, continúa el texto.

Fue hacia fines del año pasado, que los trabajadores informáticos de Neuralsoft, en la ciudad de Rosario tuvieron que padecer una situación similar. La huelga, lejos de disolverse o solucionarse con la presencia de patoteros que amenazaron a los informáticos, tendió hacia una radicalización y prolongación. La empresa, por supuesto, terminó firmando los términos que exigían los informáticos rosarinos y el sindicato. De poco sirvieron las patotas, los atropellos policiales al servicio de estos intereses y los funcionarios de la justicia paga.

Pese a todo, la huelga sigue
Al igual que en Rosario, los empleados de Stefanini IT afiliados a la Unión Informática mantienen firme su postura de permanecer en la huelga. Los ecos de este conflicto ya llegaron a los informáticos que trabajan para la empresa en Córdoba. Los empleados comenzaron a organizarse y afiliarse a la Unión Informática, y se espera que prontamente lleguen repercusiones más contundentes del conflicto en Buenos Aires.

La huelga sigue, y mientras se redactan estas líneas, los afiliados hacen presencia en los clientes de Stefanini IT, que, claramente, verán afectado el funcionamiento de los servicios que contrataron a la firma brasileña.

Tanto las autoridades del sindicato, como el vocal Mauro García, los delegados del sindicato en la empresa y los afiliados se encuentran todos comprometidos con la causa y el objetivo principal: terminar el conflicto por medio de la firma del Convenio de Trabajo de la Unión Informática.

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