martes 11 de diciembre de 2018
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Se caen a pedazos: Vidal desoye advertencias de gremios acerca del grave riesgo edilicio de escuelas, tribunales y hospitales

La explosión en la escuela 49, que le costó la vida a dos trabajadores, desnudó la realidad de la infraestructura de los edificios públicos de la Provincia. Pero, en rigor, la de Moreno fue una tragedia más que anunciada.

Las muertes causadas por la explosión en la Escuela N° 49 de Moreno generaron consternación en la sociedad, y sembraron la preocupación sobre el estado de los edificios públicos en la Provincia de Buenos Aires y sobre quién debe hacerse cargo para garantizar el buen funcionamiento de los servicios que brindan.

Pero la emergencia edilicia no es exclusiva de las escuelas bonaerenses sino que hospitales, tribunales, y varias dependencias estatales sufren las consecuencias del abandono y falta de controles y mantenimiento. En la mayoría de los casos, la luz de alerta está encendida hace bastante tiempo.

En materia educativa, los gremios agrupados en el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) le habían presentado al director de Cultura y Educación bonaerense, Gabriel Sánchez Zinny, un Informe de Infraestructura Provincial donde detallan los problemas edilicios escuela por escuela. Fue antes de que la garrafa explotara en la Escuela Primaria N°49 de Moreno.

En el listado elaborado por los docentes puede observarse que cerca de cincuenta establecimientos tienen problema de gas, pero además se detallan decenas de problemáticas que esperan ser resueltas.

Del informe, además, se desprende que al menos doce establecimientos sufren pérdidas de gas y que hay decenas de edificios sin conexión. El caso más llamativo es el de José C. Paz que, según el relevamiento del FUDB cuenta con 18 escuelas sin gas.

La grave situación se extiende a otras dependencias que sufrieron diversos “accidentes” evitables. La semana pasada cayó un ascensor desde el quinto piso en el Hospital Evita de Lanús con un paciente y un camillero a bordo, quienes sufrieron fracturas expuestas y otras heridas de consideración.

El antecedente es muy próximo, sólo dos meses atrás el susto fue en el Hospital San Roque de La Plata cuando se cayó un ascensor del segundo piso hasta el subsuelo con cuatro personas adentro. El mantenimiento está a cargo de la empresa PROSERV.

Desde la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires (CICOP) aseguraron haber denunciado una y otra vez “los graves problemas que padecemos a diario en hospitales y centros de salud”. Y detallaron que “lo hemos hecho públicamente, en las reuniones paritarias y en los escasos encuentros con los funcionarios provinciales. No hemos sido escuchados y, lamentablemente, los resultados están a la vista”.

Otro ascensor caído también pudo generar una tragedia, cuando tres personas cayeron dentro de uno en la Torre 2 de la Municipalidad de La Plata. Ante el reclamo, los trabajadores se enteraron que el proceso de licitación de los ascensores todavía no comenzó.

Las Torres administrativas de la Provincia que funcionan en la ciudad de La Plata siguieron siendo noticia porque hace dos semanas explotó un caño de una de las calderas de la Torre I. De milagro no fue una tragedia, debido a que el trabajador que tenía su puesto justo debajo de donde cayó la cañería, no se encontraba presente.

“Los expedientes están todos mojados. Los delegados habían planteado esta situación y las autoridades no tomaron nota”, le dijo a este medio, César Baliña de ATE. El delegado estatal consideró que se trató de otra “desidia” del gobierno de la Provincia que conduce María Eugenia Vidal, gestión a la cual acusó de “atar todo con alambre”.

En el mes de junio, quien sufrió el deterioro fue el edificio de IOMA de calle 46 en La Plata al desprenderse la mampostería. Una placa de mármol se precipitó al suelo desde la entrada del ascensor del piso 11. Por suerte no hubo heridos.

Este mes, le tocó a los tribunales de 13 y 47, más precisamente en la mesa de entradas del Juzgado Civil y Comercial 23. En horas de la mañana, se desplomó un pedazo de cielorraso, junto a una lámpara de gran porte, sobre el escritorio de una trabajadora que allí se desempeñaba. Por fortuna, la mujer se había apartado de su puesto apenas unos segundos antes, luego de oír un sonido que la alarmó.

Desde la AJB no dudaron en responsabilizar a la Suprema Corte por la falta de mantenimiento de los edificios y recordaron que, así como en Moreno, “en el Poder Judicial también se pone en evidencia el abandono y la falta de sensibilidad hacia lxs trabajadorxs por parte de la Suprema Corte”.

Además, el gremio judicial solicitó la inmediata suspensión de términos procesales para el Juzgado Civil y Comercial 23, y exigieron “la inspección de todo el cielo raso del Palacio de Tribunales de La Plata, para no tener que lamentar víctimas fatales”.

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