Roberto Coria anticipa una CGT con la guardia alta por la reforma laboral: “El movimiento obrero dará pelea”
El titular de Guincheros advirtió sobre el impacto financiero y sanitario del proyecto oficial y cuestionó la quita de aportes patronales. Anticipo de acciones de envergadura de parte de la CGT.
Roberto Coria, el jefe del Sindicato de Guincheros y Maquinistas de Grúas Móviles e integrante del consejo directivo de la CGT, fue otras de las voces que se expresó contra el proyecto de reforma laboral del Gobierno y anticipó que habrá resistencia en las calles. Para el dirigente, en caso de que la iniciativa se sancione, tendrá un impacto a gran escala en términos financieros y sanitarios.
En ese marco, el dirigente anticipó que el movimiento obrero organizado “dará pelea en todos los ámbitos” para frenar una norma que considera regresiva y contraria a la Constitución. Según sostuvo Coria, el texto constituye “el esbozo de una propuesta de regresión absoluta cuyo fin es desmontar el marco tutelar de las relaciones laborales en la Argentina”.
Acto seguido, remarcó que el proyecto contradice la carta magna y los tratados internacionales de derechos laborales y sociales ratificados por el país, al promover el debilitamiento del sindicalismo, la negociación colectiva y el Estado social de derecho.
“El esquema que impulsa el Gobierno es funcional a una vuelta a un modelo previo al constitucionalismo social, con desprecio por los trabajadores y por los derechos que fueron conquistados a lo largo de décadas”, señaló el dirigente sindical, al tiempo que lamentó el costo fiscal y sanitario de un texto que el oficialismo pretende aprobar de la manera más rápida posible en sesiones extraordinarias.
El costo fiscal del proyecto de la reforma laboral
Uno de los ejes centrales del cuestionamiento de Coria está vinculado al financiamiento de las obras sociales sindicales. En concreto, advirtió que la baja del aporte patronal del 6% al 5% implica una caída relativa del 16,7% sobre ese componente de la recaudación, lo que impacta de manera directa en el financiamiento per cápita del sistema de salud. “El proyecto no contempla mecanismos compensatorios, fondos de estabilización ni evaluaciones de impacto que permitan absorber esta pérdida sin afectar las prestaciones”, afirmó.

En ese sentido, el titular de Guincheros remarcó que la reforma no garantiza la generación de empleo formal y cuestionó el argumento oficial de que la reducción de contribuciones impulsará la contratación. “La principal limitante del desarrollo de las empresas está dada por el peso impositivo, no por los derechos laborales”, sostuvo.
Coria también apuntó contra los cambios propuestos en el régimen de monotributo, al considerar que profundizan la segmentación del mercado laboral. Según explicó, la ampliación de esquemas con menores cargas contributivas incentiva la sustitución del empleo asalariado formal por modalidades más precarias, reduciendo la base de aportes que sostiene a las obras sociales y agravando un proceso de desfinanciamiento que ya se encuentra en curso.
Los medicamentos, en jaque
Otro aspecto que el dirigente calificó como “especialmente grave” es la falta de regulación sobre medicamentos y tratamientos de alto costo. Por eso advirtió que la reforma no incorpora criterios de evaluación de efectividad clínica ni mecanismos de priorización sanitaria, lo que obliga al sistema de salud a financiar tratamientos de altísimo impacto presupuestario, muchos de ellos con bajo respaldo científico o carácter experimental.
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Además, señaló que el proyecto no prevé períodos de transición ni esquemas de gradualismo sanitario. “Se limita a reducir ingresos sin evaluar las consecuencias sistémicas, trasladando el riesgo financiero a las obras sociales y, en última instancia, a los beneficiarios”, alertó.
Finalmente, Coria expresó un rechazo “total y absoluto” a la reforma que será tratada en el Congreso y advirtió que los legisladores “deberán estar a la altura de su responsabilidad”. En ese marco, anticipó que el sindicato, junto al movimiento obrero organizado y la CGT, impulsará acciones en todos los frentes. “Nuestra lucha se dará en la Justicia y en el Poder Legislativo, pero sobre todo en la calle, movilizándonos y resistiendo en cada puesto de trabajo”, concluyó.




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