Reforma laboral: el Gobierno le puso punto final a la búsqueda de consensos y redactó el proyecto definitivo
Martín Menem ya tiene el texto definitivo del proyecto de ley de reforma laboral.
La idea de La Libertad Avanza es aprobar la reforma laboral antes de fin de año. El objetivo ahora pasa por asegurarse a los gobernadores.
Ya lejos de los discursos que hablaban de consensuar, el Gobierno nacional dejó saber que el borrador final del proyecto de ley de reforma laboral flexibilizadora ya está en los despachos del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y la ministra de Seguridad Nacional, senadora electa y futura jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich. En la Casa Rosada ahora no se habla de buscar consensos sino apoyos legislativos para aprobar la flexibilización entre el 10 de diciembre y fin de año.
La última reunión del Consejo de Mayo en el cual supuestamente se iban a discutir los puntos propuestos por el Gobierno, el representante de la CGT y titular de la UOCRA, Gerardo Martínez, terminó rechazando lo que definió como una atentado «contra los derechos de los trabajadores” mientras Martín Rappallini, presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) también sumaba críticas pero por considerar que la «modernización» del sistema que promueve La Libertad Avanza no flexibiliza lo suficiente el mercado laboral.
Si el Gobierno le cambió alguna coma a su proyecto en atención a estos reclamos, habrá tomado también la curiosa decisión de no hacérselo saber a nadie: en Casa Rosada aseguran que solo Menem, Bullrich y Adorni conocen la letra del proyecto final.
Reforma laboral: los jóvenes
Así las cosas, desde el 10 de diciembre, cuando el Ejecutivo llamará a sesiones extraordinarias, y hasta el último día del año, la Cámara de Senadores se dispondrá a iniciar el tratamiento para dar luz verde al proyecto. Y la titular de la bancada de La Libertad Avanza en la Cámara Alta, Patricia Bullrich, ya activó las comunicaciones con los espacios aliados para la aprobación de la reforma, junto al Presupuesto 2026.

La reforma laboral en la que trabajó el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, incluiría entre sus puntos centrales la idea de establecer un tope a las indemnizaciones para todos los nuevos contratos que se celebren tras la sanción de la norma.
También habría un apartado que apuesta a facilitar la creación de nuevo empleo joven con “flexibilidades” laborales y menos derechos para los nuevos trabajadores a cambio, supuestamente, de lograr una mayor apertura de fuentes de trabajo. “Varios de los puntos que circulan están contemplados”, dejó trascender una fuente del Gobierno.
En la conducción de la CGT ya advirtieron que se opondrán de manera firme a cualquier intento de flexibilización. Los secretarios generales de la central obrera, Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello, aseguraron que no están dispuestos a entregar derechos laborales en medio de una crisis económica profunda.
Los gobernadores y la CGT
La CGT ya comenzó a diseñar su hoja de ruta, y el primer objetivo será frenar el debate en el Congreso. Para eso, dirigentes de la calle Azopardo mantuvieron reuniones reservadas con varios gobernadores.
Aunque en los despachos oficiales aseguran que los mandatarios se comprometieron a no dificultar la aprobación del proyecto, en las casas de gobierno provinciales se estaría advirtiendo menos predisposición en ese sentido y más permeabilidad al bloqueo sindical. Los gobernadores quieren evitar tensiones mayores en sus provincias, ya caldeadas por una situación económica que no da respiro, y también quieren algo que todavía no llegó y podría hacerlos definir una postura: compromisos formales del Gobierno en lo que respecta a envío de fondos.
Con un borrador elaborado por el poder económico, un Gobierno decidido a avanzar y una CGT movilizada para resistir, la discusión por la reforma laboral se perfila como uno de los ejes políticos más conflictivos del inicio del año legislativo.
La semana pasada, por ejemplo, el titular de la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECyS), Armando Cavalieri, pidió a los afiliados estar atentos al «más mínimo movimiento» del Gobierno en ese sentido, y prometió defender a los trabajadores “como sea”.
Además, señaló que “la única reforma laboral que está esperando la gente es la del salario, que está hundido”.




Sería ideal unirnos y pedir la renuncia de nuestro presidente, ya que toda la gente que lo rodean son empresarios motivo por el cual ansian aprobar está reforma.
Si se aprueba es el regreso al kkk Ku klux klan. Esclavos 100x 100.
Los sindicalistas en especial UTA que dejó al abandono total de sus trabajadores ya habrán hecho su negocio.