27 de Mayo
de 2022
Fuera de Megáfono.

Rebelión en la CTA Autónoma: gran parte de la dirigencia cuestiona la conducción de Micheli

26. 06. 2016

Mediante un documento, cuestionaron el liderazgo del dirigente, y lo acusaron de “prácticas autoritarias”. Además, rechazan el acercamiento con Hugo Yasky. “Micheli no puede utilizar sus prerrogativas para tomar decisiones como si fueran de toda la CTA”, se quejaron. Piden un congreso nacional para definir las diferencias, y la construcción de un paro contra la actual política del gobierno.

Desde hace varias semanas, los rumores sobre la interna de la CTA Autónoma corren como reguero de pólvora. Las notables diferencias entre Pablo Micheli y una parte de la dirigencia de la central, en espacial la perteneciente a ATE, fueron quedando a la vista, y estallaron definitivamente cuando se filtraron duras acusaciones contra el secretario general, a quien se acusó de no rendir unos cuatro millones de pesos. En este contexto, e hace cada vez más grande el grupo de opositores a la actual conducción, que reclama un congreso nacional que termine de definir la disputa interna. Este sector, que además de contar con el apoyo casi unánime de la dirigencia estatal está compuesto por la mayoría de las seccionales de la central y varios gremios de base, se pronunció contra “el personalismo” de Micheli, y admitieron una “crisis en la conducción” de la CTA. Le rechazan además su acercamiento a Hugo Yasky, y algunas decisiones dentro de la estructura organizativa.

El grupo de dirigentes en rebelión contra Micheli se reunió en el predio del gremio AAPM, y elaboró un documento donde cuestionó la figura del secretario general. Bajo el título “Un presente de lucha, debate y unidad en clave de liberación”, el texto llama a un gran paro nacional, y analiza la realidad política y nacional. “Mucho se ha hablado en las últimas semanas por distintos medios sobre la grave crisis política por la que atraviesa nuestra CTA Autónoma, derivada de la crisis en su conducción nacional por diferencias que aparecen como irremediables con el secretario general, compañero Pablo Micheli y la corriente que él encabeza”, admite el documento, al que tuvo acceso gestión Sindical. Estas diferencias, asegura el texto, “atañen tanto a actitudes personales sobre las formas y modos de conducir, como a la estrategia política que desarrolla”.

El documento cuenta con la firma del secretario Adjunto y número dos de la central Ricardo Peidro, y con buena parte del secretariado de la entidad, entre ellos Claudia Baigorria, Daniel Jorajuría, Carolina Ocar, Adolfo Aguirre, José Zas, Mario Barrios, Lidia Meza, Cynthia Pok, Jorge Yabkowski, Alejandra Angriman, Juan Carlos Giuliani, entre otros. Además de ATE, buena parte de los gremios se sumaron al texto, como FESPROSA, CONADU Histórica, AAPM, UCRA, y otros. También apoyan buena parte de los referentes provinciales y municipales de la central.

La dirigencia acusa a Micheli de tener “prácticas autoritarias, inorgánicas”, además de “decisiones inconsultas y excesos en sus atribuciones estatutarias”. Uno de los ejemplos que plasmaron en el texto fue el intento para desplazar a Horacio Meguira de la dirección de Asesoría Legal, así como hostigamiento al equipo de comunicación. En este contexto, una fuente le confirmó a Gestión Sindical que la intención de Micheli es “crear un aparato de prensa paralelo, para su uso propio”, para lo cual hace un tiempo despidió a dos periodistas de la agencia Acta.

Además, este sector rechaza el acercamiento a Hugo Yasky, que se dio en principio en el acto del 29 de abril, y que se mantuvo en el rechazo al veto de la ley antidespidos, cuando organizaron un acto de repudio, decisión que dicen fue “inconsulta”. “De la noche a la mañana y sin consenso interno, se unge a Yasky como aliado privilegiado y estratégico, fingiendo una “unidad en la acción” a través de acuerdos de cúpula, quedando, de hecho, como furgón de cola de su estrategia política”, asegura el documento. Estos cuestionamientos, remarcan, fueron comunicados a Micheli, incluso en forma de carta documento, para reclamarle un encuentro nacional de la mesa de conducción de la central, para intentar salvar las diferencias, pero hasta ahora pasó todo lo contrario. “Las diferencias políticas deben explicitarse con una CTA en debate, que preserve su unidad orgánica. Ello exige el funcionamiento regular de sus órganos estatutarios, como marco de los profundos debates que nos debemos”, agregaron. “Micheli y la corriente que encabeza no pueden utilizar sus prerrogativas para tomar decisiones como si fueran de toda la CTA y menos llevándose puesta a la mayoría de los sindicatos, organizaciones sociales, barriales y autogestionadas”, concluyeron.

La interna en la CTA comenzó en rigor de verdad con las diferencias surgidas el año pasado, cuando con motivo de las elecciones de ATE los sectores que responden a Micheli y a Víctor de Gennaro no lograron una unidad en Capital Federal, posibilitando el triunfo de Daniel Catalano, alineado con la corriente de Hugo Yasky y Edgardo Depetris. La pelea entre el ex secretario general y su sucesor se profundizó cuando Micheli fue tentado para ser candidato del frente Progresista, mientras De Gennaro impulsaba su candidatura presidencial. Esto generó la primera grieta, que con el correr del tiempo se fue profundizando. La acusación de los fondos mal liquidados terminó por dejar al descubierto la situación. Los hechos (se pueden ver en la nota “Crisis interna en la CTA: una suma millonaria pone en jaque el liderazgo de Micheli”, en Gestión sindical del 20 de junio) fueron negados por el propio Micheli, que en su cuenta de Twitter rechazó las acusaciones. “Eso es una infamia absoluta. Nadie se atribuye ese panfleto y no presentaron nada en la justicia, porque es exactamente al revés”, le escribió a la cuenta de Gestión Sindical.

Temas relacionados /
Suscribite a nuestro newsletter
Te puede interesar
Últimas Noticias en Zonales