19 de Julio
de 2024
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Por la informalidad, las obras sociales sindicales pierden afiliados y crece el desfinanciamiento

09. 11. 2022

Un informe del INDEC marca que la seguridad social pierde afiliados, que migran al sistema estatal, generando problemas de atención.

Las personas incluidas en la seguridad social en la Argentina disminuyeron cuatro puntos desde el 2018, según datos oficiales suministrados por el INDEC. Esto muestra que las obras sociales y prepagas perdieron afiliados en manos de la salud pública, lo que aumenta el desfinanciamiento del sector.

La noticia genera alarma entre los gremios, que vienen reclamando medidas para garantizar los fondos para la atención de los trabajadores y que en la aprobación del Presupuesto 2023 sufrieron un duro revés, al caerse dos medidas reclamadas.

Hace unos días, el ministro de Economía, Sergio Massa, se reunió con la «mesa chica» de la CGT y prometió recursos antes de fin de año, pero es una incertidumbre cuándo se cumplirá con ese compromiso. Otra consecuencia del cambio en el sistema es que el sector público está desbordado, en especial los hospitales, que aumentaron la atención, pero no los recursos.

El informe del INDEC sobre indicadores de condiciones de vida puso en alerta obra vez a los gremios. En la actualidad, asegura el reporte al que tuvo acceso Gestión Sindical, «el porcentaje de pacientes con obra social o prepaga disminuyó casi cuatro puntos entre el primer semestre del 2018 y 2022».

En estos días, si se considera el conjunto de la población, «el 66 por ciento de las personas cuenta con obra social, prepaga, mutual o servicio de emergencia, mientras que el 33,9 por ciento sólo posee cobertura médica a través del sistema público, lo que equivale a 9.866.000 personas».

Este porcentaje es del 32,6 por ciento en el caso. Si lo comparamos al 2018, el porcentaje de la población en la seguridad social era del 69,5 por ciento, casi cuatro puntos menos. Según el reporte, estos cambios «se atribuyen a al aumento del empleo informal y del precio de la cuota de las prepagas».

«Este proceso fue continuo desde el 2018, con un descenso más pronunciado de la cobertura médica de obras sociales o prepagas durante la pandemia, hecho que puso mayor tensión en el sistema público, por el fuerte incremento de la demanda de prestaciones», analizó el informe.

Si se lo analiza por sexo, el porcentaje de mujeres que cuenta únicamente con cobertura pública del sistema de salud es del 32,6 por ciento y del 35,2 por ciento en el caso de los varones. Por grupo de edad, el 44,1 por ciento de los niños, niñas y adolescentes hasta 17 años se encuentra en esa situación, mientras que este porcentaje desciende al 2,9 por ciento en el grupo de adultos mayores de 65 años y más.

A la espera de fondos

Los datos no hacen más que profundizar el malestar de la dirigencia sindical que ve con alarma como los recursos para sus entidades no terminan de destrabarse. Además, en el tratamiento del presupuesto 2023 no lograron meter dos artículos de interés –el 127 y el 128 –que creaba un fondo para medicamentos de alto costo y garantizaba recursos para la cobertura de prestaciones de los afiliados con discapacidad.

A cambio de este, Massa prometió 16 mil millones de pesos antes de fin de año del fondo compensador que se utiliza para tratamientos especiales, y que están pisados hace un tiempo.

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«No se sabe cuándo van a llegar esos recursos, que son de los trabajadores, no tenemos que estar peleando por ellos», le dijo a Gestión Sindical una fuente de la seguridad social, que admitió además que el aumento de salarios del personal de la Sanidad y la suba de los insumos, en especial medicamentos, complica el panorama.

En este sentido, las fuentes consultadas reclamaron que se incluya a los tratamientos farmacéuticos en el plan de congelamiento de precios. «El compromiso de no subir los remedios por encima de la inflación no se cumplió, estamos peor que a comienzos del año. Hay que frenar las subas, sino el sistema puede colapsar», recalcaron.

Hospitales colapsados

La contrataca de esta realidad es lo que pasa en el sistema público, que afronta la recarga de sus servicios, por la cantidad de informales que deben asistir a los hospitales y centros asistenciales. Por eso, lo que comenzó en la pandemia se mantiene en estos días: el aumento de las consultas, que prácticamente colapsan los recursos.

«Hay una clara transferencia de pacientes del sistema de salud privado y de las obras sociales a los hospitales», sostuvo un dirigente de CICOP, el gremio médico de la provincia de Buenos Aires.

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En diálogo con Gestión Sindical, el mismo dirigente recalcó que «más pacientes con menos recursos es una combinación explosiva, y se ve todos los días en la tensión en los lugares de trabajo».

Desde CICOP aseguran que «no hay cifras concretas, si son cuatro o seis puntos, porque las estadísticas en el sector público son complejas». «Pero la migración es constante, y se puede ver en todos los centros asistenciales, sobre todo en el primer cordón del conurbano bonaerense», completaron.

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