Ante la fuerte resistencia que genera la reforma laboral, ahora el Gobierno apostará al diálogo
La senadora Patricia Bullrich reconoció que el Ejecutivo negociará con la CGT y los empresarios para introducir cambios al proyecto de reforma laboral.
Frente a la fuerte resistencia que genera el proyecto de reforma laboral, y para intentar que se apruebe en el Senado, ahora el Gobierno nacional apostará al diálogo, con un canal de negociación con la CGT y los empresarios.
De esta manera, a partir del 16 de enero funcionará una comisión técnica en la Cámara Alta que analizará los planteos del sindicalismo y del sector empresarial. La intención es introducir cambios que luego se llevarán al recinto el 10 de febrero. Además, la semana que viene comenzarán los encuentros con la CGT.
“Va a haber cambios” en la reforma laboral
La senadora Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza, confirmó la decisión política y reconoció que el Ejecutivo está dispuesto a negociar algunos puntos del proyecto, que permitan destrabar apoyos y facilitar la aprobación.
“El objetivo es votar la ley y, así como hubo cambios en la Ley Bases, va a haber cambios para llegar a los votos necesarios”, afirmó la ex ministra de Seguridad en declaraciones periodísticas.

Su asesora Josefina Tajes encabezará la comisión técnica, Y ese equipo analizará las observaciones planteadas tanto por la CGT como por distintas entidades empresariales, en coordinación con los bloques legislativos que vienen acompañando al oficialismo. La intención ahora es avanzar hacia un dictamen consensuado.
Bullrich: «Vamos a tomar las cosas que sean razonables»
La senadora aseguró que el Gobierno mantiene una postura abierta al diálogo, aunque con límites claros. “Estamos escuchando a todos y vamos a tomar las cosas que sean razonables y apunten a que el mercado laboral crezca. Lo que no queremos es que todo quede igual”, sostuvo.
Volvió a remarcar que el oficialismo considera que el actual esquema laboral está agotado y desalienta la creación de empleo formal.
Respecto del vínculo con la CGT, Bullrich confirmó la voluntad de diálogo, pero subrayó que debe darse en un marco de cambios estructurales.
Según explicó que para fomentar el empleo en blanco es necesario brindar mayores certezas a las empresas, especialmente en materia de juicios laborales, contingencias e indemnizaciones: “Si el sindicalismo quiere cuidar el empleo, tiene que ayudar a que las cosas se puedan cambiar”.
La legisladora también aclaró que, hasta el momento, la CGT no presentó una contrapropuesta concreta por escrito, aunque aseguró que cualquier planteo será recibido y debatido, siempre que no implique mantener el statu quo.
Bullrich: “No se puede acordar solo lo que le conviene a una de las partes”
Además, indicó que las negociaciones se canalizarán principalmente en el ámbito del Senado, donde el oficialismo busca articular acuerdos con el radicalismo, el PRO y bloques provinciales.
Finalmente, Bullrich se refirió a uno de los puntos más sensibles de la reforma, como las cuotas solidarias sindicales, y dejó en claro que la prioridad del Gobierno es la creación de empleo.
En ese sentido afirmó que cualquier acuerdo deberá ser parte de una discusión integral sobre modernización laboral, modalidades de contratación y convenios colectivos, y no sobre beneficios aislados. “No se puede acordar solo lo que le conviene a una de las partes”, concluyó.
La CGT y la reforma laboral
Esta misma semana la CGT emitió un comunicado titulado “La reforma laboral también impacta en tu salud”, en el que la secretaría de Acción Social de la central obrera, encabezada por el titular de SGBATOS, José Luis Lingeri, pormenoriza las consecuencias que perjudicarán a las obras sociales sí se aprueba la propuesta ideada por Javier Milei y Federico Sturzenegger.
“Menos recursos no generan beneficios reales: generan más dificultades, menos prestaciones y un retroceso en un derecho básico”, apuntó la centrarl obrera, y remarcó que “no se trata de cajas ni de intereses sectoriales”.




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