miércoles 28 de octubre de 2020
Inicio / Actualidad / Estudio alerta que por la virtualidad el 70% de los docentes universitarios tiene mayor estrés al dar clases

Estudio alerta que por la virtualidad el 70% de los docentes universitarios tiene mayor estrés al dar clases

Un trabajo realizado en conjunto por la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN) y el Centro de Estudios Atenea analizó el impacto de la nueva modalidad en el normal dictado de clases en la educación superior. Más de la mitad de los docentes admiten que bajó la calidad educativa, y se complicó la interacción con los alumnos. Daniel Ricci, titular del gremio, destacó “el gran esfuerzo que están haciendo los 140 mil docentes” en todo el país.

Diego Lanese / Especial para Gestión Sindical

Pese a algunas experiencias aisladas, las clases de manera presencial en el país son algo que todavía está lejano para concretarse. En todos los niveles, la idea de reabrir los establecimientos educativos es rechazada por especialistas y funcionarios, más allá de los protocolos pensados para tal fin, como ocurre en la Ciudad de Buenos Aires. En el caso de las universidades, los profesores entienden que la virtualidad llegó para quedarse, por lo menos este año y tal vez parte del que viene. Por eso, es necesario ajustar la forma en que se dan las clases, para evitar problemas que suelen aparecer, como sobrecarga horaria, problemas de conectividad y otras cuestiones que atentan contra los derechos de los docentes. Otro punto es el estrés que sufren los trabajadores. Según un reciente estudio, el 70 por ciento de los docentes universitarios asegura que sufre mayores niveles de estrés por la virtualidad, una cifra que preocupa. A partir de un relevamiento con profesores de todo el país, se generó un diagnóstico del impacto de la virtualidad en el dictado de clases. Más de la mitad de los consultados aseguro que por este sistema disminuyó la calidad educativa, y bajó la interacción con los alumnos.

El informe “Educar a Distancia: desafíos de la enseñanza no presencial forzosa” fue elaborado por la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN) y el Centro de Estudios Atenea, en base a los datos brindados por una encuesta distribuida por medios digitales entre docentes de 28 universidades nacionales, para mediar “el impacto de las nuevas estrategias de mediación pedagógica en la práctica docente”.

El trabajo, al que tuvo acceso Gestión Sindical, busca determinar cómo cambiaron las condiciones laborales de los profesores, la interacción con los alumnos y la percepción de la calidad educativa de sus clases. Entre los datos salientes, el informe aseguró que “poco más del 70 por ciento refiere haber experimentado mayor estrés en esta primera etapa de cursada virtual”.

En el país, hasta antes de la pandemia menos del 5 por ciento (4,2 por ciento, exactamente) de las carreras universitarias se dictaban de manera virtual. Ahora, se volvió una forma esencial para la educación, pero que se llevó adelante casi sin preparación ni antecedentes. En ese sentido, el informe de FEDUN y Atenea dice que “casi el 70 por ciento de los docentes encuestados refiere no haber tenido experiencia previa en educación a distancia”.

“Como el informe marca, venimos realizando la enseñanza de manera virtual, no presencial, producto de la emergencia de la pandemia, nosotros obviamente apoyamos las medidas adoptadas por el gobierno nacional”, explicó Daniel Ricci, titular de la FEDUN. En diálogo con Gestión Sindical, el dirigente resaltó que para el gremio “primero está la vida, después la educación y luego la economía”.

Sobre el impacto de la virtualidad, destacó que “se pudo mantener la calidad educativa y la inclusión social en las 57 universidades públicas con un gran esfuerzo que están haciendo los 140 mil docentes universitarios de todo el país, sin perder sus derechos laborales”. Además, respecto de la importancia de este tipo de trabajos, Ricci aseguró que “sirve para conocer las dificultades que están atravesando los trabajadores de conectividad, o falta de herramientas tecnológicas que tiene docentes y alumnos”.

“Podría sostenerse provisoriamente que, el mayor estrés, presión y/o ansiedad se vincularía
directamente con la falta de experiencia y menores recursos/ competencias para el desempeño docente en la modalidad virtual”, analizó en sus conclusiones el informe. Además, aumenta la tensión los esfuerzos que se deben realizar para evitar las deserciones de los alumnos, un tema que preocupa a los gremios.

“Resulta relevante resaltar que para evitar la deserción estudiantil se requirió de un especial involucramiento por parte de los y las docentes y del personal universitario”, subrayó el informe. En este punto, los datos aportados por los docentes consideraron que “no hubo más abandono en relación a la cursada presencial”, aunque “más de la mitad de los docentes encuestados consideraron que ha disminuido la calidad del proceso de enseñanza y aprendizaje”.

Además, “más del 55 por ciento ha experimentado mayores dificultades respecto a la interacción con los estudiantes”. “Si bien se afirma que no hubo un proceso de deserción mayor al que hay en épocas presenciales, hay que tener en cuenta que hay estudiantes que directamente no se anotaron a cursar debido al contexto que ha generado la virtualización de las carreras”, recalcó el trabajo de FEDUN y Atenea.

En julio pasado, las entidades presentaron una primera edición de este trabajo, denominado “Educar a distancia: la masificación de la enseñanza virtual en el contexto del Covid-19”, donde dio las primeras aproximaciones respecto de la pandemia. Con la misma modalidad, el trabajo indicó que “existen disciplinas poco exploradas” para la enseñanza virtual. “Debido a que el 79 por ciento de las carreras dictadas por medios virtuales corresponde a las ciencias económicas y sociales, disciplinas de las ciencias exactas e ingenierías contaban con menos experiencia en la virtualización de sus contenidos”, describió el trabajo. Las dificultades también se presentan en los trayectos prácticos de las carreras, “cuyas prácticas profesionales y residencias sufrieron grandes alteraciones”.

En su último trabajo, FEDUN y Atenea concluyeron que “seguimos destacando el
carácter incipiente de la educación a distancia en el nivel superior universitario”. “La
virtualización forzosa de la enseñanza universitaria es expresión de una política sanitaria que ha priorizado preservar la vida de docentes, estudiantes y de la población en general, y de una política educativa que comienza a reconocer los límites de la enseñanza remota”, finalizó el informe. Por su parte, Ricci subrayó que a partir de estos informes la idea es “generar una demanda hacia las universidades y y el ministerio de Educación para que se generen políticas públicas para reforzar las debilidades que hoy estamos teniendo con esta modalidad, que de continuar la pandemia va a seguir por bastante tiempo más así”.

También podría interesarte

¿Extorsión? FlyBondi se niega operar desde Ezeiza y amenaza con pérdida de puestos de trabajo

El Gobierno no habilitó el aeropuerto de El Palomar y la empresa low cost manifestó …



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *