Una ciudad de Santa Fe, en alerta por los despidos en la empresa que emplea a más trabajadores

Una ciudad de Santa Fe, en alerta por los despidos en la empresa que emplea a más trabajadores.
El frigorífico Friar, uno de los principales de Santa Fe, empezó con despidos y retiros voluntarios en su planta de Reconquista.
El frigorífico Friar puso en alerta a toda la ciudad de Reconquista, provincia de Santa Fe, al poner en marcha un plan de retiros voluntarios y avanzar con los despidos de unos 30 trabajadores de las áreas administrativas.
El fuerte recorte de personal dispuesto por la firma impacta especialmente porque se trata de la empresa que sostiene la mayor cantidad de fuentes de trabajo de la ciudad santafesina.
Desde la intendencia de Reconquista señalaron con preocupación que la información recibida menciona al menos seis retiros voluntarios hasta el momento y la búsqueda de hacer recortes más grandes en la planta de personal.
Friar: una crisis que se acelera
La medida tomada por Friar es corolario de un deterioro de la actividad que la firma arrastra desde hace dos años y medio.
Durante este tiempo, la compañía empezó a aplicar un esquema de «garantía horaria» que redujo los horarios de trabajo pero, a la vez, provocó una importante disminución en los salarios, al quitar los adicionales por producción y por exportación.
Así, los haberes de los empleados cayeron casi a la mitad de lo que cobraban anteriormente.

En el último cuatrimestre, la Federación de Sindicatos de Trabajadores de la Carne y Afines de la República Argentina (Fesitcara) advirtió que la pérdida de poder adquisitivo ya era alarmante y puntualizó que el aumento de sueldos acordado en las últimas negociaciones paritarias representaba, para los trabajadores de Friar, apenas lo necesario para comprar un kilo de carne.
A su vez, la obra social del gremio avisó que los aportes salariales y patronales ya no resultan suficientes para responder por todo el grupo familiar de cada trabajador.
Paralelamente, se acentuó la falta de demanda y la caída de la producción, dos hechos que se observan en la actividad cotidiana de los corrales: en la planta de Reconquista hay una capacidad instalada para procesar 850 animales por día pero actualmente mantiene un nivel de faena que promedia apenas los 500 animales diarios.
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Esta brecha de más del 40 por ciento en su capacidad productiva congela la posibilidad de discutir mejoras reales.
El desplome, más allá de Santa Fe
Leonardo Escobar, secretario general de la Fesitcara, dijo que hay una preocupación generalizada por lo que ocurre en Friar y explicó que la crisis del frigorífico no se trata de un hecho aislado, sino que forma parte de un problema general de la industria de la carne del país.
Desde el punto de vista del dirigente gremial, las principales razones de este cuadro son el freno de las ventas internas y la parálisis del consumo, lo que ya derivó en el cierre de otras plantas dedicadas al mercado local en la provincia de Buenos Aires y en numerosos despidos en varios establecimientos.
Los informes del sector privado respaldan las alertas gremiales. En los primeros ocho meses de 2026, el consumo interno de carne vacuna en el país, que ya venía en franco descenso, registró una caída interanual del 11,3%, con un promedio anual por habitante de 46 kilos.
Se trata de la cifra más baja de los últimos 110 años, que equipara el peor registro de consumo de carne vacuna en la historia argentina, de 46,9 kios anuales por habitante en 1920.
En estos mismos ocho meses hubo un aumento del 51,2% en el precio de los cortes vacunos. A su vez, mientras las ventas en las carnicerías de barrio caen, el comercio exterior de carne acumula una suba del 6,5%, impulsada por los envíos al mercado norteamericano.




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