La CGT y la UIA empiezan a buscar coincidencias y a pensar un futuro sin Milei
La CGT y la UIA empiezan a buscar coincidencias y a pensar un futuro sin Milei.
La preocupación por una economía que no le sirve a nadie. Los diálogos, por ahora reservados, entre la CGT y la UIA y un posible documento conjunto.
La falta de actividad en empresas y comercios y el freno de la «economía real» abrieron un canal de conversación entre dirigentes de la CGT y de la Unión Industrial Argentina (UIA)
La situación es límite, dicen desde los dos campamentos, que ya comenzaron a dialogar en busca de coincidencias. Según pudo saber Gestión Sindical, las charlas por el momento tienen coincidencias sobre el diagnóstico del modelo económico de Javier Milei, al que muchos ya consideran “agotado” y que no le sirve a nadie.
CGT y UIA: criticar y «sumar ideas»
Más allá de matices en la visión macro, la preocupación por la destrucción sin freno de puestos de trabajo, los cierres de comercios y las máquinas paradas unen «en el espanto» a los dos sectores antagónicos que, al mismo tiempo que se preparan para sostener posturas antagónicas en el Consejo del Salario Mínimo que se reunirá este viernes 28 de agosto, exploran juntos algún camino alternativo.
La preocupación de ambos se centra en gran parte en lo que pasa en el conurbano bonaerense, con el cierre de miles de pymes.
Lo que pasó en Fate, con el cierre de un día para otro de la enorme planta de producción de San Fernando, el despido de 921 trabajadores y el festejo de Milei, es lo que definen como un ejemplo de lo que no se puede repetir.
Al mismo tiempo, las últimas expresiones del Presidente y del ministro de Economía les hacen pensar que no habrá cambios en el rumbo; en todo caso, solo parches para poder seguir el mismo camino.

¿Qué les queda a la UIA y la CGT dentro de este panorama? Por el momento, tratar de sumar charlas para conformar algún documento conjunto que no solo exponga la situación sino también propuestas de alternativas.
La idea es no quedar solamente cuestionando la gestión de La Libertad Avanza sino sumar ideas que sirvan para salir de la situación y en este punto es donde los consensos se vuelven más trabajosos.
El peronismo que divide aguas
Entre los industriales, como ya expresaron en las conversaciones con cuadros de la CGT, no avalan un cambio de dirección rotundo: ya no quieren a Milei pero no aceptan que después de él aparezca un espacio conducido por el kirchnerismo que tome el sentido contrario.
“Los extremos ya demostraron que no son buenos”, dicen, diferenciándose de lo que sostenían con palabras o hechos en el comienzo de la gestión de Milei. Y en esa amplísima definición que algunos integrantes de la UIA le dan a la palabra «kirchnerismo» puede caer hasta Axel Kicillof.
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En la CGT, mientras tanto, está claro que jugarán a favor del peronismo pero hay matices sobre quien debe ser el candidato que desbanque al economista libertario.
Alarma entre los del palo
Milei no solo ve como sectores normalmente enfrentados se unen en las críticas a su modelo económico. También observa como economistas del campo ortodoxo se despegan cada vez más de la batalla que él sigue dando junto a Luis Caputo.
Entre los analistas que plantean esta situación se encuentran Miguel Ángel Broda, Martín Redrado, Carlos Melconián, Miguel Kiguel, Fausto Spotorno y Fernando Marull, por ejemplo.
La mirada que comparten es similar: si la economía de todos los días no arranca, el panorama se puede volver muy difícil para el oficialismo en las próximas elecciones.
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Broda comunicó a sus clientes que la gestión libertaria enfrenta un cruce complicado entre mantener el orden fiscal, frenar el aumento de precios y sostener las ventas y el empleo.
En ese sentido, remarcó que el nivel de actividad es justamente el punto donde el Poder Ejecutivo muestra los mayores problemas y el que tiene mayor peso en el día a día de las familias y en la decisión del voto. En otras palabras, advirtió que el gran problema del modelo actual es que, de seguir en este rumbo, no tendría continuidad después de 2027.




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