Precios sin lógica: ¿por qué un mismo producto puede costar el doble o la mitad de un día para el otro?
Precios sin lógica: ¿por qué un mismo producto puede costar el doble o la mitad de un día para el otro?
La inflación influye, pero hay varios factores más que llevan a una dispersión de precios inédita en la economía de consumo argentina.
En un lugar, un precio; en otro, tal vez el doble o la mitad: ese es el panorama con el que se enfrentan los consumidores argentinos entre grandes supermercados y almacenes de barrio, donde el fenómeno de la dispersión de precios, lejos de haberse reducido a la par del acomodamiento de la inflación -todavía muy alta pero más o menos estabilizada-, se exacerbó en los últimos tiempos.
Para los analistas, las causas son múltiples, empezando por la propia inflación: al variar los precios mes a mes, no hay valores constantes de referencia.
La lista de los precios
Otro factor que influye es la profusión de promociones bancarias y de billeteras virtuales, que hace que un producto pueda estar un 40% o 50% más caro o más barato de un día para el otro. Los grandes supermercadistas explican -lo han hecho directamente en conversaciones con el ministro Luis Caputo– que no pueden eliminarlas porque los clientes ya se acostumbraron y las exigen, y que, a la vez, son indispensables e inevitables para atraer consumidores a los pasillos entre las góndolas, vacíos como nunca.
Un aspecto más tiene que ver con la forma de pago: el uso de efectivo sigue siendo muy grande en el mercado argentino y -en especial en los negocios de barrio- se combinan los descuentos por pagar con billetes, los recargos por usar tarjeta de crédito o débito y los intereses para quienes no tienen otra opción que no sea pagar en cuotas.

Así, la misma cosa, en el mismo comercio, puede tener tres o cuatro precios diferentes: el de lista (usualmente, en un pago con transferencia, QR o tarjeta de débito), el rebajado por pago en efectivo, el que suma algún recargo -aunque la ley lo prohíbe- por usar tarjeta de crédito, y el que agrega intereses por el pago en cuotas.
Tomando como referencia un artículo con un valor de lista de $100.000, un consumidor podría pagarlo a ese precio, obtenerlo por $90.000 con un descuento del 10%, por $80.000 con una promoción del 20% o incluso acercarse a los $75.000 cuando coinciden beneficios más agresivos.
Todos pagan
Por otra parte, el uso de las aplicaciones de los bancos y las billeteras suma tantas opciones y variantes que es imposible seguirles el paso a todas.
Quedaron lejos los tiempos en los que Mercado Pago era sinónimo de billetera virtual. Ahora hay más de una docena de opciones, cada una con su esquema de promociones y devoluciones.
Industria textil: seis de cada 10 máquinas están paradas y ya se vende por debajo del costo
«Los descuentos por promociones bancarias y billeteras virtuales dependen de las estrategias de marketing de cada entidad financiera y son una herramienta para ganar mercado por uso de los medios de pago, porque los comercios pagan comisiones por ventas hechas de esa manera y los clientes pagan por tener esos productos en muchos casos», explicó Matías Bolis Wilson, economista jefe de la Cámara Argentina de Comercio (CAC).




Hacé tu comentario