26 de Junio
de 2022
Fuera de Megáfono.

Se reaviva el enfrentamiento de las federaciones municipales por la ley de paritarias

20. 10. 2015

El pedido de la vieja federación de Oscar Ruggiero para declarar inconstitucional algunos artículos de la nueva ley aprobada el año pasado generó críticas de su antagónica FeSiMuBo. “Entregaron la dignidad de los municipales”, afirmaron con dureza desde el sector que lidera Rubén García.

Cuando en 1996 se aprobó la ley 11.757, que generó un nuevo marco laboral para los empleados municipales de la provincia de Buenos Aires, no sólo se abrió un capítulo de resistencia y lucha de los trabajadores, sino que se fracturó el movimiento en el gremialismo comunal, que hoy sigue dividido en posturas antagónicas. La sanción de un nuevo marco legal, que entrega paritarias y la posibilidad de que cada municipio cree su propio convenio laboral, no acerco posiciones, todo lo contrario. En estos días, una de las federaciones recurrió a la justicia para anular una serie de artículos, lo que generó las críticas del otro espacio. En el medio, se definen las condiciones laborales de miles de empleados. Los posicionamientos políticos del sector de cara a las elecciones en provincia y Nación.

El nuevo capítulo en el enfrentamiento en el movimiento sindical municipal bonaerense se comenzó a escribir luego que la Federación de Sindicatos de Trabajadores Municipales de la provincia de Buenos Aires (FTSM), la histórica entidad que lidera Oscar Ruggiero, presentó un recurso ante la Corte Suprema de Justicia provincial para declarar inconstitucional una serie de artículos de la ley 14.656, que desde el año pasado reemplaza a la 11.757. Promovida por el diputado bonaerense y dirigente del gremio municipal de Avellaneda Hernán Doval, la normativa comenzó a regir este año, y ya tiene dos convenios laborales vigentes, en Merlo y San Isidro.

Según informaron desde la FTSM, el pedido al máximo tribunal bonaerense es para anular los artículos de la 11.757 que, según dicen, se repiten en la nueva ley. Por eso, pidieron “una medida cautelar de no innovar”, a fin de suspender la aplicación de los artículos cuestionados. La entidad confirmó su recurso judicial luego de un encuentro en la localidad de Pehuajó, donde se afirmó que la nueva norma, pese al entusiasmo que genera en algunos sectores, generó “un desconcierto en nuestro ámbito laboral, sin cubrir las falencias”.

El pedido de la vieja federación generó las críticas de la Federación de Sindicatos Municipales Bonaerenses (FeSiMuBo), impulsora de la ley que derrumbó la 11.757. “La nueva ley la impulsó pura y exclusivamente FeSiMuBo, la peleamos en la calle, la negociamos en la legislatura, es fruto de nuestra militancia, pero ahora es de todos los municipales”, destacó una fuente cercana a la federación que lidera Rubén “cholo” García. En diálogo con Gestión Sindical, se quejó del pedido de la vieja estructura, y los acusó de “entregar la dignidad de los municipales en los 90”.

Desde FeSiMuBo rechazaron que haya artículos de la nueva ley que se repitan de la vieja ley, que la Corte Suprema de Justicia de la provincia de Buenos Aires ya declaró inconstitucional en la mitad de su articulado, lo que empujó la aprobación del nuevo marco legal, ya que se había creado un “limbo” que debía ser ocupado. “La nueva ley salió con el apoyo de casi todo el arco político, lo que muestra el consenso que generó. Hasta los intendentes de la Federación Argentina de Municipios (FAM) estuvieron de acuerdo. Esta presentación no tiene ningún sentido”, agregó la misma fuente, que confirmó que en estos momentos además de los tres convenios ya firmados hay “una 30 mesas de negociación que avanzan a paso firme para acordar su propio convenio”.

La historia de desencuentros entre la FTSM y la FeSiMuBo comenzó apenas se aprobó la ley 11.757. La actual conducción de la segunda entidad apunto a Alfredo Atanasof, de promover la norma. Como máxima autoridad del gremio municipal, permitió que se implementara la normativa, lo que generó el quiebre en los gremios. En desacuerdo con esto, García y un importante grupo de dirigentes decidieron romper con la vieja federación, y formar FeSiMuBo. Hoy, hay una feroz pelea para mostrarse como las principales estructuras representativas del sector, con mayor número de afiliados. La fractura también se extendió a todo el país: la FTSM quedó dentro de la Confederación de Obreros y Empleados Municipales de Argentina (COEMA), mientras que la FesiMuBo integra la Confederación de Trabajadores Municipales de la República Argentina (CTM).

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