Lácteos Verónica en convocatoria: el proyecto oficial para expropiar una de las plantas y hacerla volver a funcionar
Lácteos Verónica en convocatoria: el proyecto oficial para expropiar una de las plantas y hacerla volver a funcionar.
Tras meses de crisis, Lácteos Verónica pidió un concurso preventivo de acreedores. Hay dos fábricas paradas y una produce de manera provisoria para otra marca.
La crisis en la histórica compañía lechera santafesina Lácteos Verónica da muchas señales de que podría ser terminal. La empresa solicitó la apertura de un concurso preventivo de acreedores y podría ir a la quiebra.
La presentación se tramita ante el Juzgado Nacional en lo Comercial N° 17, Secretaría 34, en la Ciudad de Buenos Aires, con el patrocinio del Estudio Alegría, Buey Fernández, Fissore & Montemerlo.
Mientras tanto, con un escenario incierto tanto para los trabajadores como para los proveedores, el intendente de Suardi -la ciudad en la que se encuentra una de las fábricas de Lácteos Verónica– Leandro Gastaldi, ya planteó la posibilidad de avanzar hacia una expropiación de las plantas para que vuelvan a funcionar.
La firma, que cuenta con tres plantas de procesamiento en la provincia de Santa Fe (la de Suardi, la principal en Lehmann, y otra en Clason), registra un pasivo de 15.945 millones de pesos, luego de meses de profunda parálisis productiva y cesación de pagos salariales.
Según la información presentada ante la Justicia, entre las principales obligaciones figuran unos 4.745 millones de pesos correspondientes a deudas con entidades financieras. A ese monto se suman más de 2.900 cheques rechazados, por un valor aproximado de 11.200 millones de pesos.
“El personal quiere trabajar y cobrar”
Antes de esta presentación para pedir el concurso preventivo de acreedores, la compañía ya había intentado avanzar con un procedimiento preventivo de crisis que incluyó el despido de alrededor de 200 empleados, peroel mecanismo no logró resolver el conflicto.

Ahora, la incertidumbre es total. “No sabemos qué puede ocurrir. Los trabajadores no quieren confrontar sino trabajar y cobrar, algo que hace mucho tiempo no pueden hacer”, dijo el delegado de la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera (ATILRA) en Lehmann, Domingo Possetto.
Paralelamente, la cooperativa cordobesa Copalac acordó operar a fasón -utilizando las instalaciones y personal de Verónica en la producción de su propia marca- en las instalaciones de Suardi, con el ingreso de leche cruda para producir leche en polvo, dándoles trabajo provisorio a 30 personas.
Sobre esto, ATILRA aclaró que “Copalac asumirá la responsabilidad solidaria por las obligaciones laborales y de la seguridad social de los empleados que se incorporen a prestar tareas en el marco de este acuerdo”.
De esa forma se interrumpirá momentáneamente una etapa de parálisis para una empresa que entre enero de 2020 y abril de 2025 exportó por más de 102 millones de dólares a mercados internacionales.
Lácteos Verónica: de un millón de litros a la nada
Con el concurso, la compañía busca evitar la quiebra y encontrar una salida a una crisis que dejó prácticamente paralizada a una firma que durante décadas tuvo un lugar relevante en la industria láctea nacional.
La situación, desde ya, tiene un fuerte impacto sobre la producción y el empleo. Las plantas de Clason, Lehmann y Suardi -al margen del poco relevante acuerdo con Copalac– quedaron prácticamente fuera de funcionamiento por la falta de capital de trabajo y de materia prima.
En su mejor momento la compañía llegó a procesar más de un millón de litros de leche por día y a emplear, directamente, a unos 700 trabajadores.
Asimismo, durante décadas también exportó a Argelia y a otros destinos de África y Medio Oriente.




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