Despidos y ajuste en el Conicet: reclamos que apuntan al Gobierno y a UPCN.
Trabajadores del Conicet advirtieron que podría haber casi 400 nuevas bajas en agosto. Quejas contra la obra social Unión Personal.
Científicos del Conicet comenzaron a llevar adelante manifestaciones y medidas de protesta en sedes del organismo en las ciudades de Buenos Aires, Córdoba, Tucumán y Rosario, ante la amenaza de que se concreten 379 despidos de becarios que deberían ingresar a la carrera de Investigación. A este reclamo se suma otro, relacionado con el corte de prestaciones y cobro de copagos de Unión Personal, la obra social que depende del sindicato estatal UPCN.
El próximo 1 de agosto vencen las becas posdoctorales de 379 investigadores y, de acuerdo con fuentes sindicales, no está garantizada la asignación de becas extraordinarias mientras se tramita su ingreso efectivo a la carrera de Investigador Científico, una gestión administrativa de rutina pero que, según explican, en la actual gestión libertaria puede demorarse sin ningún tipo de límite.
La falta de prórroga implica el despido, con la consecuencia de la pérdida de personal calificado formado por el Estado y de la interrupción de investigaciones en curso.
Problemas con la obra social
Otro enojo de los trabajadores tiene que ver con lo que algunos describen como “vaciamiento de Unión Personal”, la obra social administrada por la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) que conduce Andrés Rodríguez.
Según detallan, hace meses que becarios de todo el país sufren la baja sistemática y sin aviso previo de sus prestaciones médicas.
“En algunos casos, el corte del servicio de salud se ejecuta al día siguiente de finalizar la beca y otros se enteran de la baja al momento de asistir a un turno médico”, lamentaron los becarios.

Por otra parte, la obra social cobra copagos diferenciados a sus afiliados si no están afiliados también a UPCN.
La solución propuesta por las autoridades del Conicet a los becarios fue el pago de un adicional de 90 mil pesos para que contraten una prepaga por su cuenta, pero la cifra resulta insuficiente -además de que no se actualiza, mientras las prepagas aumentan todos los meses- y además no contempla familiares a cargo o tratamientos médicos en curso.
En los últimos días, durante una ocupación de la sede central del Conicet en el barrio porteño de Palermo, uno de los directores del organismo -José Bruniard, el representante de las entidades del agro- se comprometió a llevar las demandas a la próxima reunión de directorio. Por ahora, no hubo novedades.
El achique sostenido del Conicet
La política generalizada de ajuste en el Conicet comenzó a principios de 2024. Desde entonces, se vienen aplicando mecanismos de recorte que acompañan la fuerte caída salarial, como la demora en la publicación de los órdenes de mérito, la fuerte reducción de ingresos a las carreras del organismo y el congelamiento de las altas para profesionales que ya ganaron sus concursos.
A esto se suma el recorte del presupuesto y la eliminación de las metas de la ley de financiamiento científico en el presupuesto 2026.
Además, se dio de baja el instrumento de financiamiento de proyectos tradicionales y se implementó un sistema que direcciona los fondos públicos hacia el sector privado, perjudicando sobre todo a las ciencias sociales y las humanidades.




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