Despidos y suspensiones en fábricas de electrodomésticos: ni la UOM ni las empresas ven una salida
La actividad industrial, en caída libre: para la UOM y empresarios, está “destrozada” y “sin indicio de repunte”.
«No sabemos qué pasará en enero», admiten en la UOM. Los empresarios dicen que no hay ningún indicio de repunte.
El panorama es de profunda preocupación. La actividad industrial, especialmente la metalúrgica, sigue en caída libre y, tanto para la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), como para los empresarios, está “destrozada” y “sin ningún indicio de repunte”. Esta semana continuaron los despidos y cierres de plantas.
Esta semana, la firma Mabe cerró su planta de Río Segundo, Córdoba, dejando sin trabajo a 50 operarios y obligando a otros 150 a una relocalización en otra sede situada a dos horas de distancia como unica opción para continuar. En este caso, la UOM advirtió además por el impacto en las pymes proveedoras y los empleos indirectos.
A su vez, Electrolux, en Rosario, extendió las suspensiones rotativas de 400 trabajadores hasta enero, ante la falta de recuperación del consumo. Así, la casi nula venta de electrodomésticos continúa golpeando a las principales fábricas del país.
Pronostican al menos seis meses más de crisis
“La actividad industrial metalúrgica está destrozada y, con seis meses vista, no hay ningún indicio de repunte”, alertaron los empresarios durante una reunión tripartita entre la Asociación de Industriales Metalúrgicos (AIM), la UOM y el Ministerio de Trabajo de Santa Fe.

Por su parte, Pablo Cerra, apoderado de la UOM Rosario, dijo que desde principios de año se perdieron más de 2.000 empleos en el sector: “El rubro más golpeado es el de línea blanca fría (heladeras y freezers). El acuerdo con Electrolux se extendió y continúan las suspensiones rotativas hasta principios de enero. Se acordó el pago del 100% del salario de los trabajadores en octubre y noviembre y del 95% en diciembre. No sabemos qué ocurrirá en enero”.
Actualmente, la compañía opera a menos del 50% de su capacidad de producción. Pero está claro que no es el único caso: en total, unas 30 empresas metalúrgicas implementaron suspensiones bajo el artículo 223 bis del convenio colectivo 260/75.
“La crisis más grave se da entre las metalúrgicas más chicas, proveedoras de empresas como Electrolux o Acindar. No tienen la misma espalda para sostenerse y son las que más están sufriendo”, apuntó Cerra.
Para la UOM están afectados “todos los rubros”
En el caso de Mabe, una empresa de capitales mexicanos, se decidió trasladar toda la producción de lavarropas y secarropas desde su planta cordobesa a la que está ubicada en Luque, a 60 kilómetros, y reconvertir las instalaciones de Río Segundo en un centro de procesamiento, control de calidad y almacenamiento.
La medida afecta a 150 trabajadores, a quienes se les ofreció relocalización en Luque, aunque la distancia implica dos horas adicionales de traslado diario. Además, unos 50 trabajadores fueron despedidos con el pago de indemnizaciones del 110%, según confirmaron fuentes gremiales locales.
“El objetivo es preservar la cadena de valor y proteger la continuidad de la producción ante un mercado abierto a las importaciones”, justificó Alejandro Luque, directivo de Mabe.
Desde la UOM dejaron en claro su preocupación porque la crisis industrial se agrava semana a semana, con pymes al borde del cierre, pérdida de empleo formal y una caída sostenida del consumo interno.
“Empresas de todos los rubros ajustan su producción, despiden o suspenden. Nadie queda al margen del contexto económico”, resumió un referente sindical.




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