27 de Mayo
de 2022
Fuera de Megáfono.

Mientras Vidal se niega a reabrir las paritarias docentes, su Ministro de Educación se aumentó el sueldo más de 340%

17. 08. 2016

Mientras un docente de grado con diez años de antigüedad gana 12 mil pesos, el último recibo de sueldo de Alejandro Finocchiaro habla de 99 mil. El último acuerdo salarial con los maestros: 34,6%, fraccionado en cuotas, es insuficiente para los gremios que denuncian que ya perdieron hasta un 15% del salario real por culpa de la inflación.
Mientras los docentes bonaerenses reclaman a Vidal que reabra las paritarias, su ministro de educación, Alejandro Finocchiaro, se aumentó el salario más de 340%. El último acuerdo salarial con los maestros: 34,6%, fraccionado en cuotas, es insuficiente para los gremios que denuncian que ya perdieron hasta un 15% del salario real por culpa de la inflación. Mientras un docente de grado con diez años de antigüedad gana 12 mil pesos, el último recibo de sueldo de Finocchiaro habla de $ 99 mil.

En un clima de fuertes conflictos en los que el gobierno de María Eugenia Vidal se niega a reabrir las negociaciones paritarias con los docentes bonaerenses, Nuestras Voces tuvo acceso a documentación que exhibe que el actual ministro de educación de la provincia, Alejandro Finocchiaro, obtuvo un aumento salarial cercano al 120% durante los primeros cinco meses del año. Los datos surgen de la comparación de sus recibos de sueldo de enero de este año con los de los últimos meses.

Sin embargo, el aumento parece no haber alcanzado su techo aún. Los recibos más actuales indican que el salario liquidado de Finocchiaro supera los $99 mil, lo que significaría una suba cercana al 340% comparando con lo percibido en enero de este mismo año.

De todos modos, en esta última liquidación no figuran los descuentos por el impuesto a las ganancias que sí se observan en el cuadro del mes de junio.

Alejandro, el antiguo
Como se observa en los recibos, el sueldo básico y los gastos de representación sufrieron aumentos –de entre el 15% y el 20%- pero sin dudas, la mayor parte del incremento salarial se concentró en el rubro “antigüedad”, donde pasó de cobrar $9.682 en enero a más de $45.000 en julio. Es decir, en un semestre creció cerca de 450%.

Los datos contrastan aún más cuando se los compara con lo que percibía Nora de Lucía hasta noviembre de 2015. De Lucía dirigió la cartera educativa provincial los tres últimos años de la gestión de Daniel Scioli y según consta en la documentación oficial, la ex Directora General de Cultura y Educación (DGCyE) bonaerense, percibía un salario de $41.035. Es decir que Finocchiaro, quien tiene apenas 8 meses en la gestión bonaerense, cobra por antigüedad más que el salario neto de su antecesora.

El pasado jueves 11 de agosto el frente de educadores bonaerenses (FEB), que agrupa a SUTEBA, FEB, AMET, Sadop y UDA, realizó una jornada de paro exigiéndole al gobierno de María Eugenia Vidal la reapertura de las negociaciones paritarias.

Los educadores bonaerenses cerraron, a inicios del año escolar, una paritaria del 34,6% a cobrarse en dos tramos y con una cláusula de monitoreo que permitía que si la inflación superaba el indicador del acuerdo, se reabriera la negociación a mitad de año. Desde los gremios señalan que la paritaria resulta insuficiente ya que se acordó en momentos en que el gobierno aseguraba que la inflación sería de 25% para todo el año. Sin embargo, los números del IPC de la CABA -que ya acumula un 32% y proyecta un 47% para todo el año- y la “inflación Congreso” –que se ubica por encima del 30% en los primeros siete meses y el 46% interanual-parecen darle la derecha a los gremialistas. “Al día de hoy los educadores bonaerenses tuvimos una caída del salario real de entre el 10% y el 13%” señalaron a Nuestras Voces fuentes sindicales. “La segunda cuota del acuerdo la cobramos recién ahora en agosto pero hasta julio nuestro incremento salarial había sido de sólo 20% por lo que claramente estábamos siendo perjudicados” agregan. “En este contexto es que nosotros pedimos que se reabra la negociación, tal como se acordó, ya que de lo contrario llegaremos hacia los últimos meses del año con un índice inflacionario muy por encima del 34,6% acordado en febrero“.

Sin embargo, desde el gobierno provincial criticaron duramente la medida de fuerza. El mismo jueves, en el programa televisivo Intratables, el ascendente Director General de Cultura y Educación apuntó que su objetivo es mejorar el salario docente y que, hasta el momento, ninguna consultora señala una inflación superior al 28% durante el primer semestre del año. Sus declaraciones resultan engañosas ya que esconden que durante el primer semestre, sólo se había efectivizado un 20% de aumento, correspondiente a la primera cuota del incremento acordado en febrero.

Un poco de contexto
Según se observa en los datos de la Coordinación General de Estudio de Costos del Sistema Educativo que la actual gestión del Ministerio de Educación y Deportes de la Nación (MEyDN) difunde en su web, el salario bruto de un maestro de grado con diez años de antigüedad en la provincia de Buenos Aires es de $12.000. La cifra se encuentra casi $700 por debajo del promedio del salario docente a nivel nacional.

Como se percibe a continuación, la variación del salario docente en Buenos Aires, entre diciembre de 2015 y junio de este año, fue de apenas 20,91%. En el mismo período, la “inflación congreso” estimó que el IPC se incrementó un 28,5%.

En el mano a mano con Santiago del Moro, Finocchiaro afirmó que “no había condiciones objetivas para este paro docente” y aclaró: “nosotros siempre descontamos el día de paro simplemente por un estricto criterio de justicia”. Además, apuntó: “Yo se los dije a los docentes el primer día. Nosotros vamos a recomponer el salario docente pero ustedes no pueden pretender que nosotros en ocho meses le demos todo lo que les quitó el gobierno anterior”. El dato, sin embargo, contradice los estudios en la materia.

La DGCyE provincial publicó en el 2014 un pormenorizado análisis titulado “La Política de Inversión Educativa como Derecho a la Educación en la Provincia de Buenos Aires”. El estudio cuenta con la particularidad de haber sido coordinado por Agustín Claus, actual Director de Planeamiento Educativo, dependiente de la secretaría de innovación y calidad educativa coordinada por Mercedes Miguel.

En la página 14 se lee “entre 2004 y 2012 el salario docente en el Nivel Primario presentó un crecimiento vigoroso y continuo que permitió que en términos nominales la remuneración de un maestro de grado y de un director de primera categoría de jornada simple (ambos con 10 años de antigüedad) crezcan una tasa promedio anual del orden del 27% en ambos casos. Respecto del crecimiento acumulado, durante el período 2004-2012 el incremento en el salario de bolsillo para un Maestro de Grado fue de 559%, mientras que para un Director de Primera Categoría dicho valor fue de 588%. Dicha expansión en términos reales resultó ser de enorme dimensión. En efecto, entre los años 2004 y 2012, el crecimiento del salario de bolsillo de un maestro de grado y de un director de primaria, las tasas de variación acumulada fueron del orden del 67% y 78%, respectivamente”.

Además, a continuación señala que “el salario docente del Nivel Secundario no fue ajeno al proceso de recuperación de los niveles salariales del sistema educativo y al interés provincial en jerarquizar la carrera docente y mejorar la calidad de las remuneraciones. El salario del cargo testigo de profesor con 15 horas cátedra a cargo, con 10 años de antigüedad, registró a partir de 2004 un significativo comportamiento alcista. En efecto, entre diciembre de 2004 y el mismo mes de 2012 los salarios nominales más que se quintuplicaron, pasando de $561 a más de $3.000, éste crecimiento implicó en términos reales un crecimiento de más del 50%”.

La presidenta de la FEB, Mirta Petrocini, destacó que además de la cuestión netamente salarial también se exige “la regularización de trámites jubilatorios, mayor presupuesto para infraestructura y comedores y creación de cargos”.

Finocchiaro: ayer y hoy
Antes de desembarcar en la DGCyE bonaerense Alejandro Finocchiaro trabajó en el ministerio educativo porteño, codo a codo con Esteban Bullrich en su negociación con los gremios docentes de la CABA.

Esta experiencia es la que lo posicionó por delante del resto de los candidatos y definió la decisión de María Eugenia Vidal. Sucede que la actual gobernadora es respetuosa del peso y la fuerza de los gremios docentes bonaerenses y no quiere atravesar 17 días de paro, como le sucedió a Daniel Scioli en 2014.

Hasta el momento, los gremios comenzaron con un posicionamiento aperturista y esperaron durante más de un mes por respuestas a sus reclamos. Sin embargo, el silencio primero, y la “escasez de recursos” después le cerraron la puerta a la recomposición salarial exigida, dando curso a una nueva etapa de cruces y tensiones. Para colmo, la exigencia gubernamental de practicar la austeridad, choca de frente con las paritarias premium de quien, mientras incrementa su liquidación salarial en un 340%, les dice a los docentes que la inflación será inferior a lo acordado en febrero.
Fuente: Nuestras Voces

Suscribite a nuestro newsletter
Te puede interesar
Últimas Noticias en Zonales