Mercado laboral en la Argentina: un sector prevé nuevo empleos y sueldos de más de $2,5 millones
Mercado laboral en la Argentina: un sector prevé crecimiento y sueldos de más de $2,5 millones.
Las proyecciones hablan de más de 40.000 puestos de trabajo en cuatro años, con sueldos por encima del promedio general.
Contra la tendencia general del mercado laboral de la Argentina, que acumula 11 meses de caída tanto en empleo como en salarios reales, un sector de la economía prevé un crecimiento importante en los próximos cuatro años, con sueldos que, además, superarían ampliamente el promedio.
Según un estudio de medición de expectativas de contratación realizado por la consultora internacional de recursos humanos Manpower, la industria de la energía en la Argentina necesitará sumar a su dotación actual unos 43.000 trabajadores directos en los próximos cuatro años, de aquí a 2030.
Crecimiento a corto plazo
En lo inmediato, el mismo informe marca señales auspiciosas -aunque en menor medida- para el rubro de Servicios Públicos y Recursos Naturales, e indica que lidera las intenciones de incorporar personal en el tercer trimestre de 2026, con un saldo neto positivo del 30% (es decir que las empresas que prevén contratar trabajadores son un 30% más que las que mantendrán igual o reducirán su planta de personal)
Así, los números que muestra el sector energético en Argentina van a contramano de la realidad recesiva que vive la mayoría de los trabajadores en el país.
De hecho, las únicas cuatro provincias que zafaron de la caída en el nivel de empleo e incluso tuvieron un moderado crecimiento en el último año –Neuquén, Río Negro, San Juan y Santiago del Estero– están vinculadas con la minería y, en alcunos casos, con la actividad en yacimientos no convencionales como Vaca Muerta.
Sueldos atractivos y no tanto
Esta industria se posiciona como una de las pocas que genera oportunidades laborales, con sueldos iniciales de referencia que promedian los 2,5 millones de pesos.

Así y todo, las empresas enfrentan un freno importante debido a las dificultades para encontrar personal capacitado. Es que un salario bruto de $2,5 millones es atractivo para la mayoría de los trabajadores de la Argentina pero no resulta especialmente alto para puestos que requieren algún tipo de especialización o experiencia.
Desde la división de Oil & Gas de la consultora Adecco Argentina señalan que el gran desafío de la actividad ya no radica en la falta de vacantes, sino en buscar y tentar a personas que tengan experiencia operativa real y habilidades técnicas específicas en el campo, como soldadores, choferes profesionales o maquinistas.
Esta brecha entre las necesidades operativas y la formación disponible se profundiza, ya que mientras que el país suma un promedio de 6.000 ingenieros por año, la demanda proyectada para los próximos años requiere de unos 15.000 anuales, lo que deja en evidencia la falta de incentivos para acompañar el desarrollo de los sectores productivos.
La situación formativa se ve agravada por la actual política de desfinanciamiento y falta de inversión del gobierno de Javier Milei en educación universitaria y ciencia, congelando recursos para laboratorios, investigación y becas técnicas.
Infraestructura sin inversión
Por otra parte, el crecimiento proyectado trasladaría el foco de las contrataciones lejos de las grandes ciudades hacia las provincias de la región de la cordillera y la Patagonia.
A partir de esto se abrió un nuevo debate sobre el impacto social y habitacional en el interior del país. Las estimaciones del ministro Federico Sturzenegger según las cuales en las próximas décadas millnoes de personas se mudarán a provincias como Neuquén y Catamarca chocan, por ejemplo, contra las políticas oficiales que no financian ningún tipo de mejoras habitacionales y en servicios tales como energía, comunicaciones o caminos.
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Las autoridades de las provincias y los especialistas advierten, precisamente, que un crecimiento de la población requiere de una inversión muy alta en infraestructura que hoy el Estado nacional no acompaña. En localidades petroleras clave vinculadas a Vaca Muerta ya se sufren presiones extremas por la falta de viviendas, colapso en los servicios públicos, escuelas saturadas y falta de centros de salud.




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