miércoles 28 de octubre de 2020
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Gastón Gallo, secretario general de la APPyJC

El personal jerárquico de comercio, en alerta por la pérdida del poder adquisitivo

El sector todavía tiene pendiente el cierre de los aumentos de 2019, para tratar las subas de este año. Alertan el deterioro con cifras elocuentes: hace diez años la diferencia de sueldo entre un empleado y un jefe de la escala más baja era de siete salarios. “Hoy, esa diferencia no llega, en el mejor de los casos, a superar el 20%. Hubo un ajuste atroz”, explica Gastón Gallo, secretario general de la APPyJC, el gremio que nuclea a los trabajadores del segmento.

Por Claudio Garibotto

La molestia y la preocupación crecen en la Asociación del Personal Profesional y Jerárquico de Comercio (APPyJC). El primer reclamo fuerte desde este sector se había dado una semana atrás, cuando Carrefour anunció un bono de $6.000 para los empleados de Comercio que están bajo convenio, dejando así de lado a los jerárquicos y, también, a quienes están con licencia por la pandemia. Ahora, desde la Organización fundada en el 2006, se alzó la voz por el tema salarial. “Nosotros surgimos en el 2006 para agrupar a todos los trabajadores profesionales y jerárquicos de Comercio, o los mal llamados “fuera de convenio”. En el 2010 logramos un reconocimiento por parte de la empresa Carrefour como organización sindical, algo que hasta ese momento no teníamos. Y después, en el 2013, logramos la simple inscripción. Pero todavía no contamos con personería gremial, y es por eso que no tenemos la posibilidad de entrar a paritarias para discutir los salarios de manera general”, explica Gastón Gallo, secretario general de APPyJC, en diálogo con Gestión Sindical.

Y remarca la urgencia que tiene la solución de este tema en el contexto actual: “Tenemos compañeros que se contagiaron por ir a trabajar, porque somos esenciales, y gastaron mucha plata en remedios, por ejemplo. Y ni siquiera eso tienen en cuenta”.

El no contar todavía con la personería gremial provoca –como se dijo- que no se puedan negociar las paritarias sectorialemente y, por eso, las tratativas por aumentos salariales deben ser con cada empresa por separado.

En ese sentido, las subas salariales están congeladas en todas las empresas desde 2019. “Primero tenemos que cerrar las de ese año antes de avanzar con las de 2020”, explica Gallo. Y, citando el ejemplo de Carrefour, cuenta cómo los jerárquicos vienen perdiendo poder adquisitivo desde hace años: “Con ellos tenemos un conflicto de larga data. Hace diez años la diferencia de sueldo entre un empleado y un jerárquico de la escala más baja era de siete salarios. El jefe cobraba siete veces lo que ganaba ese trabajador. Hoy, esa diferencia no llega, en el mejor de los casos, a superar el 20%. Hubo un ajuste atroz”.

La APPyJC tiene representación, además de Carrefour, en Cencosud; (el consorcio empresarial chileno que nuclea entre otros a Disco, Jumbo, Easy y Vea), Walmart, Coppel, Coto, Maxiconsumo y Vital. “La situación es la misma en todos los casos. Pero con Carrefour y Cencosud al menos nos estamos sentando a negociar paritarias tratando de que se respeten el convenio de Comercio”, cuenta Gallo.

El secretario general alerta también sobre la reducción del plantel de los jerárquicos: “Anteriormente, las estructuras contemplaban direcciones, gerencias y jefaturas que se fueron reduciendo. Hoy por tienda no superás los diez trabajadores, hablando de hipermercados o maximercados. Y en formatos más chicos, como supermercados (market) o el exprés (el más chico de todos), tenés en el mejor de los casos sólo dos trabajadores. Pero más allá de esta reducción, las responsabilidades siguen siendo las mismas”. Aunque, como explicó, los beneficios son diferentes: “A los jerárquicos no se les pagan las variables, como sí pasa con los trabajadores que están en convenio. Entonces no cobran horas extras, feriados, antigüedad, ni presentismo”.

Por otra parte, Gallo denuncia que “cuando comenzó la cuarentena nosotros pedimos algún tipo de compensación económica por tener que trabajar sí o sí por ser esenciales”. Durante dos meses, Carrefour accedió a otorgar un beneficio de $ 5.000 pero unilateralmente lo cortó en junio, lo que motivó protestas en diferentes locales. Hace pocos días la empresa anunció un nuevo bono que se pagará el 7 de agosto, pero no informó si se otorgará por única vez o hasta que finalice la pandemia. Será para compras de productos de la cadena, de $6.000 para quienes realicen jornadas laborales de 48 horas semanales, y de $3.000 para aquellos que cumplan jornadas de 24 horas semanales. Para el resto será proporcional según la cantidad de horas que trabajen. ¿Y los jerárquicos? Otra vez quedaron afuera.

En ese sentido, el dirigente de APPyJC aseguró que “nosotros tenemos acceso a las cifras diarias de la cadena. Y si bien hay locales que no están ganando lo que la empresa pretende, hay otros locales que sí. En general les está yendo bien. Por eso no entendemos cuál es la lógica de, si dan un bono, que no sea para todos los trabajadores. Porque todos estamos aportando para llevar adelante el día a día”.

Gallo dijo que “las comparaciones son odiosas. Si uno mira alrededor, entendemos que hay empresas que hoy están cerradas. Los pequeños y medianos empresarios de Comercio están en una situación muy complicada. Pero no es la misma realidad de estas grandes cadenas, que pueden surfear de otra manera la situación. Entonces entendemos que hay un aprovechamiento de este contexto para pagar lo menos posible y hacer ahorros que en otro momento no podrían hacerlo tan fácilmente”.

Es importante recordar que en el 2018 Carrefour presentó el procedimiento preventivo de crisis. En esa ocasión, el CEO francés Rami Baitiéh se reunió con la Federación de Empleados de Comercio conducida por Armando Cavalieri y los jerárquicos representados por Gallo y les planteó que, debido a haber tenido tres balances negativos, la empresa consideraba dejar el país. Tras una asamblea, los jerárquicos accedieron a resignar un aumento del 6% que tenían pendiente de cobrar de paritarias acordadas. La empresa, a cambio, se había comprometido a reintegrárselos ni bien balanceara sus números. Algo que nunca sucedió. Por eso la molestia de los jerárquicos hoy en día es mucho mayor, ya que consideran que no están reconociendo el gesto que ellos tuvieron con la empresa.

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