01 de Diciembre
de 2022
Fuera de Megáfono.

El «Caballo» Suárez negó haber integrado una asociación ilícita y destacó «capitalización» del SOMU

05. 07. 2016

El exlíder del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), Omar «Caballo» Suárez, se negó a declarar hoy ante el juez Rodolfo Canicoba Corral pero presentó un escrito de descargo en el que negó ser el jefe de una asociación ilícita, recibir coimas de empresas navieras y haber adulterado los padrones de la obra social de los afiliados.

El sindicalista marítimo, que asumió como Secretario General del SOMU en 1992 y condujo los destinos del sindicato hasta que fue intervenido en febrero de este año, calificó de «infundada» la imputación en su contra por haber integrado presuntamente una «asociación ilícita» junto a otros dirigentes del gremio que llevó adelante distintas maniobras de corrupción.

«Niego rotundamente haber integrado, en cualquier carácter, asociación ilícita alguna, resultando absolutamente inaceptable, arbitrario y forzado que se pretenda tildar de delictual al ejercicio de nuestro derecho constitucional de agruparnos y asociarnos en defensa de los derechos de los trabajadores navieros», afirmó.

A su vez, Suárez rechazó los cargos que se le imputan por haber supuestamente recibido «contribuciones monetarias» por parte de compañías navieras a cambio de permitirles el ingreso y egreso de barcos en los puertos «a través de la negación del servicio obligatorio de remolque».

Al referirse al caso del buque gasero «Artic Spirit», aclaró que las sumas de dinero entregadas fueron destinadas exclusivamente a la capacitación de afiliados en idioma inglés, tal como se había acordado en el convenio con la firma naviera «Marítima Meridian».

En tanto, explicó que el SOMU «no es autoridad de aplicación de los waivers», y detalló que «quien los otorga o los niega es la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables», por lo que deslindó de responsabilidades a la entidad sindical.

Por otra parte, Suárez desestimó las acusaciones sobre una presunta «administración fraudulenta» del patrimonio del SOMU y en especial negó que la gestión haya sido deficitaria.

Al respecto, precisó que «de acuerdo al balance del ejercicio comprendido entre el 1 de julio de 1992 y el 30 de junio de 1993 tuvo un resultado negativo de pesos o dólares estadounidenses» de 385.150 pesos y que en el ejercicio de los años 2014 y 2015 se llegó a un superávit superior a los 45 millones de pesos.

«Durante mi gestión, tanto el sindicato como la obra social, pasaron de tener deudas millonarias, a una sólida posición económica y financiera», remarcó.

En este sentido, resaltó el «saneamiento» y la «capitalización» que logró el sindicato bajo su conducción, y puntualizó que entregó a la intervención un activo de más de 245 millones de pesos.

Por último, admitió que pudieron haber algunas inconsistencias en el padrón de la obra social, pero las atribuyó a las características «particulares» del gremio, que incluye como afiliados a trabajadores transitorios.

«La actividad marítima es muy particular ya que existe una franja considerable de trabajadores afiliados al gremio que desarrollan sus actividades de manera transitoria y no permanente. Como esta práctica es habitual y conocida por todos los marítimos, la O.S.P.M., solidarizándose con ellos y en virtud de que justamente es una obra social y no una empresa de medicina prepaga, decidió seguir brindándoles asistencia médica, aún en los períodos durante los cuales no realizaban aportes», explicó.

También señaló que «el padrón de afiliados se audita, en función de su volumen y dado el tiempo que demanda dicho trabajo, una sola vez al año».

«Si mal no recuerdo, se hace a comienzos del mes de marzo, por lo que en los meses posteriores, la información puede quedar desactualizada», completó.

Temas relacionados /
Suscribite a nuestro newsletter
Te puede interesar
Últimas Noticias en Zonales