La CGT y el peronismo en el Congreso coordinan una estrategia para bloquear la reforma laboral
Reunión de la CGT y Unión por la Patria contra la reforma laboral.
Ya hubo un primer encuentro en el Senado. En la agenda está el plan de presentar otra reforma laboral que no sea regresiva.
En una reunión mantenida este miércoles en el Senado, el triunvirato de secretarios generales de la Confederación General del Trabajo (CGT) y el bloque de diputados y senadores de Unión por la Patria sellaron un primer acuerdo para oponerse de manera conjunta al proyecto de reforma laboral que el Gobierno envió al Congreso.
El encuentro, que se extendió por más de dos horas en el despacho que el espacio opositor posee en la Cámara Alta, tuvo al frente de los diputados peronistas a dos de extracción sindical: Sergio Palazzo (La Bancaria) y Mario Manrique (SMATA).
Por el lado de la CGT estuvo la primera plana, con el triunvirato de Jorge Solá, Octavio Argüello y Cristian Jerónimo, más otros nombres importantes como José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) y Maia Volcovinsky (Judiciales).
Contra la reforma laboral, unidad y propuestas
Según fuentes parlamentarias, se establecieron tres líneas de trabajo principales para las próximas semanas. Primero, y fundamental, que exista una unidad total entre la CGT y otras centrales sindicales, las CTA, petroleros, junto a los bloques y gobernadores que puedan plantear oposición, para consolidar una estrategia común frente a la reforma.

Del diálogo con los mandatarios provinciales se está encargando Gerardo Martínez, uno de los articuladores principales de la calle Azopardo.
También está previsto encarar conversaciones con otros sectores opositores para la construcción de una mayoría legislativa que permita bloquear el avance del proyecto en el Senado. “Vamos a sumar votos clave para frenar el quórum o el dictamen favorable”, anticiparon desde del movimiento obrero, optimistas.
Por otro lado, quedó en claro que no debe haber solamente oposición al proyecto libertario sino una propuesta propia.
Desde la CGT apuestan a ofrecer una alternativa al texto flexibilizador del Gobierno y pidieron armar una agenda laboral conjunta, que sea capaz de contemplar necesidades y planteos para los trabajadores. Lo que creen, con lógica, que hace falta es surgir con algo que interpele a los trabajadores que hoy, en gran medida, no se sienten representados por el sindicalilmo.
La oposición peronista aprovechó la ocasión para seguir cuestionando al proyecto oficialista: muchos de los legisladores coincidieron en que se trata de un texto redactado por “estudios jurídicos asociados a corporaciones y multinacionales”.
Jerónimo, contra la reforma
El secretario general de la CGT y del Sindicato del Vidrio, Cristian Jerónimo, fue la voz que explicó en un raid mediático porque la central obrera se opone de plano a la iniciativa.
“Lo rechazamos porque entendemos que no es un proyecto que genere nuevos trabajadores, que se incorpore a nuevos trabajadores al sector formal. Me parece que la Argentina ahí tiene una demanda que no está cubierta, que es la gran cantidad de trabajadores que están en la informalidad», dijo.
“Hay que volver a darles la oportunidad a que tengan derecho, y que que tengan salud, y que tengan todo lo que corresponde a al mundo laboral. Esta reforma solamente plantea quitar derechos, tanto individuales como como colectivos, y no genera ninguna expectativa superior a la cual uno entienda que que va a generar las condiciones básicas para para generar nuevos puestos de trabajo y generar una dinámica distinta en el en el ámbito laboral, todo lo contrario”, planteó.




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