lunes 10 de mayo de 2021

Cerraron la causa penal por usurpación contra los trabajadores de la papelera Kimberly-Clark

Fue la excusa para desalojar la planta en diciembre del año pasado, a través de un violento operativo policial. Ahora, la justicia decidió archivar la causa, abierta por el apoderado de la firma. Sobre el futuro de la planta, sigue cerrada desde septiembre, y hasta el momento no hay alternativas concretas para mantenerla abierta. Que el gobierno deje de mirar para otro lado”, pidieron los más de 200 cesanteados.

Diego Lanese / Especial para Gestión Sindical

En diciembre del año pasado, a pocos días del cambio de gobierno, la Policía Bonaerense desalojó violentamente la planta de Kimberly-Clark en la localidad de Quilmes, en el marco de un largo conflicto iniciado en septiembre, cuando la multinacional norteamericana anunció el cierre de esa fábrica, y el despido de su personal. La orden para desalojar a los cesanteados se dio luego que el apoderado de la firma denunciara por usurpación a los trabajadores, una maniobra que sirvió para realizar el violento operativo. Desde ese momento, la planta quedó militarizada y sin actividad, pese a los constantes reclamos para reactivar la producción en el lugar. Esta semana, la justicia decidió cerrar la causa penal, lo que fue festejado por los empleados, que advierten que seguirán trabajando para la reapertura de la planta.

En este sentido, el fin de semana se hicieron actividades solidarias para apoyar el reclamo. “Que el gobierno deje de mirar para otro lado”, reclamaron los despedidos.

La causa penal contra los empleados de Kimberly-Clark se abrió contra los empleados que pertenecían en el lugar a la hora del desalojo policial, entre ellos varios delegados. Según confirmó Walter Reláñez, uno de los imputados, luego de declarar el febrero la justicia decidió cerrar la causa. En este sentido, la justicia determinó que se produzca “el archivo de la presente causa y la destrucción del expediente en el 2030”, lo que significa el cierre de la causa y la extinción de la persecución penal. “Es una buena noticia dentro de tantas malas, de un panorama desalentador”, le dijo a Gestión Sindical Reláñez sobre la decisión judicial.

En tanto, la abogada de los trabajadores Claudia Ferrara sostuvo que en su fallo, la justicia determinó que “la coyuntura en la que se dieron los hechos, la toma de una planta de producción, cuyo cierre aparejó la perdida de trabajo para una importante cantidad de familias”, pero mantiene la consideración de “víctima” para la empresa Kimberly-Clark, señalando que “las medidas adoptadas en autos como la orden de desalojo, pusieron con éxito fin al estado antijurídico, quedando reestablecidos los derechos de la víctima”.

En total, los imputados fueron varios de los empleados que resistieron desde un primer momento el cierre de la planta. “Fuimos 10 trabajadores acusados de usurpación, en febrero fuimos a la justicia y nos negamos a declarar”, recordó el delegado. “Los papeleros de Kimberly resistimos y dimos una lucha tenaz, durante 70 días ocupamos la fábrica para impedir el cierre, y realizamos múltiples medidas de lucha en defensa de nuestros puestos de trabajo.

La respuesta que tuvimos a esta lucha fue un operativo policial gigantesco para desalojarnos que dejó como saldo la imputación de 10 trabajadores. La justicia quiere colocar a los trabajadores que dimos una lucha legítima, en el banquillo de los acusados”, reclamaron en un documento público leído durante el acto central ese día, cuando una gran movilización acompañó a los imputados.

El 26 de septiembre la empresa anunció el cierre de la planta del partido de Quilmes, a partir de un plan de reducción de gastos anunciado a nivel regional. La planta en cuestión era propiedad de Kimberly-Clark desde 1997 y se produce las marcas Kleenex y Scott (papel higiénico y rollo de cocina). Con esta reducción la multinacional norteamericana, que cumple más de 25 años en el país, quedará con dos plantas operativas: una en Pilar que tiene cerca de 230 empleados y la otra en el parque industrial de San Luis, donde hay más de 500 trabajadores.

En cuanto a los despedidos de la localidad de Quilmes, la pandemia paralizó cualquier intento de reactivar el lugar. “Tuvimos varias reuniones con responsables del municipio, con funcionario del Ministerio de Producción de la provincia de Buenos Aires, pero no hubo ningún avance concreto”, aseguró Reláñez. En este sentido, además se barajó la posibilidad de recuperar el lugar, a través de la secretaria de Empresas Recuperadas del Ministerio de Desarrollo. Nos reunimos con Eduardo Murua, titular de esa secretaría, quien se comprometió a realizar gestiones. Pero eso fue antes de la cuarentena”, agregó.

El fin de semana largo, en los festejos de 25 de mayo, los despedidos de Kimberly-Clark realizaron actividades solidarias, entre ellas la venta de locro para sostener la lucha. Lo hicieron en la sociedad de Fomento Bernal Sud, al cumplirse ocho meses de que estallara el conflicto. “Los trabajadores exigimos que el gobierno deje de mirar para otro lado, hay una fábrica con toda la maquinaria para volver a ser una fuente de empleo”, remarcaron durante la jornada, y remarcaron que “seguimos la lucha por la inmediata reapertura para volver al trabajo”.

En este momento, muchos de los cesanteados aceptaron los retiros voluntarios, para terminar con el conflicto. Mientras que otros están cobrando el fondo de desempleo. “Está todo muy muy complejo, la gran mayoría de los empleados no consiguió trabajo estable, y el fondo de desempleo de 6.200 pesos no alcanza para mucho”, concluyó Reláñez.

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