jueves 20 de septiembre de 2018
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Ante una multitud, Moyano se lanzó como líder opositor: “los gorilas no pueden seguir en el gobierno”

La marcha reunió a un importante arco sindical y político, que con duros términos criticaron las políticas del macrismo. “No tengo miedo de ir preso”, desafió el camionero, que cerró un acto con más de 200 personas y un marcado tono opositor. “A los trabajadores hay que tenerle respeto no miedo”, remarcó. 

Con un apoyo multitudinario y variado, Hugo Moyano encabezó este miércoles una marcha que marca su paso –y el de muchos sectores –a la oposición al gobierno de Mauricio Macri. Junto a sus combativos camioneros, el dirigente termino de romper esa especie de “pacto silencioso” que había mantenido con el oficialismo desde que llegó a la Casa Rosada en diciembre de 2015. La jornada de protesta, que movilizó a miles de trabajadores y varios sectores políticos, tuvo varias convocatorias, pero un mensaje claro: este 21 de febrero salieron a la calle quienes no comulgan con las políticas del presidente Mauricio Macri. Los discursos dieron cuenta de eso, pedidos de unidad que den como fruto una nueva protesta, esta vez nacional y en forma de paro. Como en cada movilización del movimiento obrero, desde temprano las banderas y los bombos se fueron amontonando frente al escenario, montado en la avenida 9 de Julio y Belgrano, en pleno metrobus, ese símbolo del macrismo en la Ciudad de Buenos Aires que fue testigo del poder de movilización de las organizaciones que se sumaron a la marcha. Entre “traidores” y “gorilas”, ese nuevo espacio comenzó a configurar sus primeros pasos pensando en el futuro inmediato.

El mosaico variopinto que apoyó la movida de Moyano y sus camioneros coparon desde temprano la avenida 9 de Julio, una marea de muchos colores y banderas que aportó el calor de las típicas movilizaciones sindicales. Banderas, cantos, bombos, que se fueron mezclando con el humo de los puestos de chorizos y los gritos de una muchedumbre que se sentía mirada. En cada esquina, el personal de seguridad dispuesto por el gremio de Camioneros –identificados con pecheras verdes –se mantenían expectantes ante cualquier desbande. La organización dispuso el ingreso al sector principal desde cuatro puntos, que pasado el mediodía ya habían copado la parte central del escenario. A la espera de las palabras de los oradores, la multitud se fue acomodando, hasta que poco antes de las 15 comenzaron los discursos. La organización, el gobierno y los medios no se pusieron de acuerdo en la cantidad de manifestantes. La locutora oficial del acto habló de 400 mil trabajadores (cifra difícil de corroborar), mientras que desde el oficialismo hablaron del 90 mil. Los cálculos más realistas situaron el número cerca de los 200 mil, aunque a esa altura la discusión no era, justamente, cuantitativamente.

El primer en hablar fue el integrante del triunvirato de la CGT, Juan Carlos Schimd, quien recordó los puntos salientes del documento de Mar del Plata, un texto muy crítico al gobierno que aprobó buena parte del consejo directivo de la central obrera, en un encuentro previo a la jornada de este miércoles, donde se aprobó el apoyo a la movida de camioneros. En el escenario Hugo y Pablo Moyano estaban en el centro, rodeados de quienes se sumaron a la movida. Se pudieron ver cerca carteles contra los despidos en el hospital Posadas, y las figuras “controvertidas” (fundamentalmente integrantes del gobierno anterior), fueron apartadas del centro de la escena, para evitar “fotos incómodas”, como algunos admitieron. “Vamos a apoyar y acompañar activamente a quienes se declaren en conflicto contra las medidas del gobierno”, dijo Schimd, referente del moyanismo dentro de la central obrera.

Luego de la apertura, el líder bancario y de la Corriente Federal Sergio Palazzo fue el encargado de abrir la etapa de discursos. El dirigente comparó la multitudinaria presencia de trabajadores contra “los 50 que fueron al Obelisco a apoyar al gobierno”, y se solidarizó con los camioneros “que fueron tratados como delincuentes por la policía”. “Los trabajadores sabemos cuidarnos solos. Hemos venido pacíficamente, y así nos iremos”, remarcó, para dejar un claro mensaje al oficialismo. “Violencia es otra cosa, es lo que le robaron a los jubilados en el Congreso, o la ley que quiere quitarle derechos a los trabajadores, o un gobierno que quiere ponerle techo a las paritarias. Violencia es atacar la organización sindical y sus dirigentes. No les tenemos miedo”, dijo Palazzo, que se refirió a los gremios que no acompañaron. “Pueden faltar dirigentes de algunas organización, pero los trabajadores estamos acá, en la calle. Nace la resistencia a las políticas de este gobierno, y es el movimiento obrero es el que le dice basta a este modelo”, cerró el bancario.

Por su parte, Pablo Micheli, de la CTA Autónoma, agradeció a Hugo Moyano por la invitación a la jornada, y lanzó la idea de un paro nacional. “Hay que construir la continuidad de la lucha, en unidad y en el marco de la diversidad podemos construir un gran paro nacional”, dijo. Por su parte, su par de la otra versión de la CTA, Hugo Yasky, le apuntó directamente al oficialismo. “Bancamos a cada compañero perseguido, les decimos que si quieren buscar delincuentes les pasamos una dirección: Balcarce 50. Nosotros queremos trabajo y dignidad”, remarcó. Luego de hacer una encendida defensa de la escuela pública, Yasky coincidió con el representante de los movimientos sociales, Esteban “gringo” Castro, quien llamó a apoyar el paro internacional de mujeres del próximo 8 de marzo.

Hugo Moyano: “no tengo miedo de ir preso”

El cierre del acto fue, como era de esperarse, para el líder de Camioneros, Hugo Moyano. Ante una multitud que no dejaba de vitorear su nombre, el líder sindical comenzó con un tono enojado, de barricada, y apuntó las causas judiciales que según el oficialismo lo comprometen, y que son parte de la movilización. Como si estuviera en la popular de Independiente, el camionero acudió a sus atributos varoniles para defenderse de los ataques del gobierno. “o estoy implicado en ninguna causa de corrupción por ahora. Si tuviera un problema, tengo suficientes pelotas para defenderme solo. Estuve tres veces en cana, dos en la Dictadura cuando muchos de estos señores estaban debajo de la cama. Y después me hicieron la joda de la droga. No me cagué nunca. Siempre puse las que había que poner. Y si hay un problema, voy a poner las que tengo que poner”, lanzó. La respuesta –también de cancha –no se hizo esperar, y sus seguidores cantaron el clásica “Camioneros, y vamos camioneros, y vamos camioneros”.

“No venimos a amenazar al gobierno, no somos desestabilizadores, somos hombres y mujeres de trabajo, que venimos a decir que no sigan aplicando políticas que hambrean a la gente y que hipotecan al país”, prosiguió Moyano. El dirigente calificó de “disparates” las denuncias que se difundieron en los medios, a quienes calificó de “pauta dependientes”. En ese momento, la multitud comenzó a insultar al presidente, momento en que Moyano pidió que paren. “No hace falta”, le pidió a la gente, que antes había lanzado una advertencia: “si tocan a Moyano, le paramos el país”. “Los ataques que recibimos las organizaciones gremios son para destruir la defensa de los trabajadores. Esto es lo que venimos a decirle, es una marcha pacífica, donde expresamos los sentimientos de hombres y mujeres de trabajo”, agregó. “Les tienen miedo a los trabajadores, Moyano no es nada, y si es algo es porque tengo el respaldo de ustedes. A los trabajadores hay que tenerle respeto no miedo. Estamos reclamando dignidad para los trabajadores”, dijo.

Sobre el final, Moyano le habló directamente al gobierno, y casi como una advertencia, se plantó ante las amenazas judiciales. “No tengo miedo de ir preso, estoy dispuesto a ir preso si la justicia lo determina. No tengo miedo, estoy dispuesto a dar la vida por los trabajadores, lo digo porque lo siento. Acá estoy, no me voy a ir del país, no tengo plata afuera, como me quisieron inventar”, rescató. Para el cierre, le dijo al propio presidente Macri que “toda victoria es relativa, toda derrota transitoria”, citando al mexicano Octavio Paz. Como cierre, para marcar que su alianza con el oficialismo está rota del todo, aseguró que los trabajadores “debemos pensar bien a la hora de elegir”, y marco postura: “los gorilas no pueden estar más en el gobierno, nos quieren sacar la dignidad”.

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