Para Aeronavegantes, el caso Flybondi pone en evidencia la trampa de los sindicatos por empresa
Para Aeronavegantes, el caso Flybondi pone en evidencia la trampa de los sindicatos por empresa.
El gremio que conduce Juan Pablo Brey le apuntó a la falta de representación gremial auténtica de los trabajadores de Flybondi en el conflicto.
La Asociación Argentina de Aeronavegantes que conduce Juan Pablo Brey cuestionó fuertemente la ausencia de una representación sindical genuina de los trabajadores en la crisis terminal de Flybondi.
El sindicato que conduce Juan Pablo Brey le apuntó a la responsabilidad de los propietarios y directivos de la firma que en 2025 compró el empresario libertario Marcelo Scatturice, y a la complicidad del Gobierno nacional en el vaciamiento de la aerolínea low cost.
Junto con el respaldo y solidaridad con los trabajadores de Flybondi, afectados por atrasos salariales, despidos y hasta indemnizaciones impagas, Aeronavegantes enfatizó acerca de la inoperancia en el conflicto de la Asociación de Trabajadores Aeronáuticos de Flybondi (ATAF), el sindicato originado en 2016, a la par del nacimiento de la compañía, e impulsado entonces por la propia empresa y por el gobierno de Mauricio Macri.
Según remarcaron desde el sindicato, la crisis en Flybondi, que parece ir rumbo a su desaparición y conversión en una línea de logística con solo tres aviones, es el resultado de una “larga cadena de malas políticas, improvisación, negligencias y abuso”.
En ese sentido, remarcaron que el modelo publicitado en su momento como una «revolución» de la industria aerocomercial derivó en un escenario crítico que afecta tanto al personal como a miles de pasajeros que compraron tickets para vuelos que nunca despegaron y ni siquiera fueron reembolsados.
El cuestionado sindicato de Flybondi
“Es imprescindible preservar los estándares laborales y profesionales que históricamente caracterizaron a la actividad aeronáutica en Argentina”, sostuvo Brey

Desde Aeronavegantes puntualizaron además que la “ausencia de una representación real de los intereses de los trabajadores, con la consecuente inexistencia de convenios colectivos de trabajo creó trabajadores aeronáuticos absolutamente precarizados”.
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A la par de la precarización, la entidad denunció la existencia de prácticas de persecución contra el personal que intentó sumarse «a la representación colectiva de las organizaciones con personería gremial del sector».
Desde el entorno de Brey detallaron que a lo largo de los diez años de existencia de Flybondi se registraron amenazas, sanciones y despidos hacia quienes buscaron afiliarse a Aeronavegantes y a otros sindicatos de peso, al tiempo que la empresa fomentó la estructura sindical interna de la ATAF.
Respecto a esta última, un repaso por sus redes sociales muestra que sus escasas publicaciones son meros comunicados formales -incluso en lo que respecta a la crítica situación actual- y anuncios de no adhesión a medidas de fuerza.
Una y otra vez aparecen posteos que avisan que «los trabajadores de Flybondi no se adhieren al paro«, coincidiendo con cada paro general de la CGT.
Un ataque «a la profesión»
La conducción de Aeronavegantes confirmó que mantiene contacto con tripulantes de la low cost que optaron por afiliarse de manera reservada para contar con respaldo legal y sindical.
“Este conflicto nos define como sector, sin importar en qué aerolínea volemos. El ataque es a la profesión y a su nivel de condiciones laborales”, aseguraron desde la organización.
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El gremio concluyó que la problemática de Flybondi marca un precedente para todo el sector aerocomercial: “La representación colectiva es la única herramienta que nos permite defender lo que con tanto esfuerzo obtuvimos a través de los años, y evitar que ‘modelos de negocio’ como este vuelvan a generar semejante daño en el futuro, tanto a los tripulantes como a la profesión en general”.




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