Habrá complicaciones en Ezeiza y Aeroparque por una medida gremial en el fin de semana en que llega el Papa
Habrá complicaciones en Ezeiza y Aeroparque por una medida gremial en el fin de semana en que llega el Papa.
Tanto en Ezeiza como en Aeroparque, ATE anunció un «paro a la japonesa» con controles exhaustivos que provocarán demoras.
Un reclamo por el presunto incumplimiento del Gobierno nacional en materia de seguridad aeroportuaria derivó en el anuncio de un paro anunciado por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) para el viernes en el que comienza el fin de semana largo por la llegada del Papa León XIV, con especial influencia en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y el Aeroparque Metropolitano Jorge Newbery de la Ciudad de Buenos Aires.
La protesta dispuesta para el viernes 6 de noviembre abarca los 27 aeropuertos de AA2000 en toda la Argentina. No obstante, en Ezeiza y Aeroparque, una acción extra hará que allí sea más difícil para el Gobierno las dos herramientas con las que cuenta para deactivar la medida de fuerza: la conciliación obligatoria o el artículo de la reforma laboral que exige el cumplimiento del 75% del servicio.
Ezeiza y Aeroparque, más complicados que el resto
Se espera que entre hoy y el jueves, la Secretaría de Trabajo que conduce Julio Cordero disponga la conciliación obligatoria -como hace en prácticamente todos los conflictos que afectan servicios públicos- que postergaría el paro por al menos 15 días, desactivando el «efecto Papa León XIV» que busca la medida dispuesta por ATE para el fin de semana largo.
En el improbable caso en que Cordero no tome esa medida, está vigente el requisito de garantizar un 75% de cumplimiento de los servicios esenciales durante el paro.
Sin embargo, en los dos principales aeropuertos de la Argentina, ninguna de estos dos eventuales condicionantes impediría las demoras durante el viernes 6.

Esto es porque el gremio estatal, según anunció en un comunicado, llevará adelante allí un «paro a la japonesa» (sic), realizando «un esquema de trabajo basado en el control y fiscalización total de aeronaves, equipos de rampa, obras, pistas, calles de rodaje y cualquier actividad que afecte la seguridad operacional».
“Sin presupuesto no hay vuelos seguros”
Desde el gremio remarcaron que “cada vuelo suspendido o demorado será responsabilidad del Gobierno”, y acusaron a los ministros de Economía, Luis Caputo, y Desregulación, Federico Sturzenegger, de desconocer los parámetros de seguridad aérea.
En ese sentido denunciaron que desde la Casa Rosada no dan respuestas a la falta de insumos y móviles sanitarios para garantizar un entorno de trabajo seguro.
“¿El gobierno espera que ocurra una catástrofe para empezar a escuchar los reclamos y las advertencias de los trabajadores? El desfinanciamiento del sistema aerocomercial ha llegado al punto de poner en riesgo la vida de los trabajadores, las tripulaciones y los pasajeros. Sin presupuesto no hay vuelos seguros”, indicó Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE.
“Faltan ambulancias, la mayoría están rotas, tampoco hay insumos para atender emergencias, faltan extintores. Lo que está ocurriendo es una desidia total. La verdad es que son unos improvisados que están jugando con la vida de la gente”, sostuvo el dirigente gremial.
Según el gremio, se están “contradiciendo recomendaciones de la Organización de Aviación Civil Internacional y la Autoridad Federal de Aviación de los Estados Unidos de Norteamérica”.
Asimismo, reclamó que se realicen inspecciones integrales de higiene y seguridad en distintos aeródromos y que se cumpla con el mantenimiento de equipos y la entrega de elementos de protección personal para sus trabajadores.
En particular, señaló dos aeropuertos con fallas en sus autobombas: el Brigadier Mayor César Raúl Ojeda, en San Luis, y El Pucú, en Formosa.
El destino poco claro de $200.000 millones anuales
ATE también planteó dudas respecto del destino del 90% de los fondos que se recaudan en concepto de tasa aérea y pagan los pasajeros a la hora de adquirir un boleto de avión.
“Son miles de millones de pesos que pagan los pasajeros y que deberían estar destinados a fortalecer las operaciones aéreas y garantizar salarios dignos para los trabajadores”, se apuntó desde el sindicato a través de un comunicado de prensa.
“A pesar de que el impuesto a la tasa aérea abonado por cada pasajero en la República Argentina genera una recaudación estimada de $220.000 millones anuales, menos del 10% de dichos fondos retorna para el fortalecimiento operativo del organismo, como así tampoco para salarios del personal del organismo”, planteó ATE en un documento enviado a la Secretaría de Trabajo.
La retención de tareas generará dificultades en todos los vuelos comerciales. De acuerdo con lo informado, los únicos traslados que están garantizados durante el período de protesta son los vuelos sanitarios, humanitarios, de transporte de órganos y oficiales.




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