San Cayetano: cómo será «la marcha más grande de la década» que planean la UTEP, la CGT y las CTA
San Cayetano: cómo será "la marcha más grande de la década" que planean la UTEP, la CGT y las CTA.
Con la UTEP al frente, se espera una fuerte movilización desde la iglesia de Liniers a Plaza de Mayo el viernes 7 de agosto.
El próximo viernes 7 de agosto, la tradicional movilización por San Cayetano será una prueba importante para la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) y la CGT, en su pelea contra el Gobierno y en un momento en el que a la caída de la popularidad de Javier Milei que exhiben las encuestas se le suma un foco de tensión con la eliminación a partir de agosto de casi un millón de planes Volver al Trabajo, dispuesta por el Ministerio de Capital Humano de Sandra Pettovello.
La marcha la organiza la UTEP de Alejandro Gramajo pero, a la vez, se verá como una medida del alcance del plan de «protestas escalonadas» que decidió llevar adelante la CGT y del peso que puede tener la movilización conjunta, con la participación, también, de la CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma.
Casualmente, se cumplen diez años desde la primera vez que las agrupaciones salieron juntas a la calle un 7 de agosto, en 2016.
Marcha y cortes
Como es norma cada año, el punto de partida estará en la esquina de Cuzco y Rivadavia, en el barrio porteño de Liniers, junto a la iglesia de San Cayetano.
Desde ahí partirá la marcha hacia Plaza de Mayo, y a lo largo del camino se van a ir sumando otros sectores que apoyan el reclamo, como agrupaciones de estudiantes, organismos de derechos humanos, colectivos de mujeres y profesionales.

El miércoles pasado, los movimientos sociales ya dieron una señal de lo que controlan y lo que pueden llegar a generar, al organizar protestas y cortes en el Puente Pueyrredón y otros accesos a la Ciudad de Buenos Aires, antes de ir hasta el Congreso de la Nación para sumar su apoyo a los jubilados en su marcha semanal. También hubo cortes de calles en Rosario y Mar del Plata.
La UTEP contra Pettovello
Para la UTEP es fundamental continuar con protestas en la calle como único mecanismo para batallar contra Pettovello, sin respuestas de la política ni de la justicia.
La decisión de la ministra -avalada judicialmente hace pocos días- de dar de baja el programa social Volver al Trabajo y remplazarlo por un sistema de cupones o vouchers para hacer cursos de capacitación encendió los ánimos de los movimientos sociales.
Para el gobierno se trata de un ahorro cercano a los 60.000 millones de pesos. Para los beneficiarios del programa, un ingreso mensual de $70.000 -congelado desde diciembre de 2023- que seguía dándole algún respiro a quienes tienen que subsistir de manera precaria dentro de la economía informal.
La UTEP confía en que el 7 de agosto, el malestar que existe contra la admistración Milei sea un factor importante. «Será una marcha multitudinaria, la más convocante de la década», se entusiasman en la organización.
Un fixture nutrido de protestas
La marcha del 7 de agosto es un destacado dentro de un calendario nutrido de protestas.
Antes de San Cayetano, el lunes 3 de agosto, gremios y UTEP van a respaldar la medida de fuerza dispuesta por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) en reclamo de la reapertura de la paritaria docente.
Después, la UTEP planifica ir a la Secretaría de Trabajo cuando las autoridades definan la reunión del Consejo del Salario.
Además, en la segunda quincena de agosto van a movilizar hacia el Ministerio de Economía para denunciar el endeudamiento que sufren miles de familias argentinas para llegar a fin de mes.
En septiembre la agenda sigue, el miércoles 2, con una marcha coincidente con el Día de la Industria junto a empresarios pymes. Y entre el 4 y el 6 de septiembre, los líderes sociales y sindicales participarán de la Semana Social de la Iglesia en la provincia de Córdoba.
La idea de muchos es que todo esto desemboque en un paro general convocado por la CGT, que la central de Azopardo analiza para diciembre o los últimos días de noviembre, pero que desde otros sectores empiezan a «tironear» para acercarlo a septiembre u octubre.




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